La policía de Gwent, al sudoeste de Gales, investiga un posible caso de canibalismo. Según la prensa galesa, la policía, tras recibir el aviso de una agresión a una mujer, se desplazó a un albergue para personas sin hogar.
Los agentes entraron por la fuerza, y se encontraron con una desgarradora escena: el hombre estaba masticando el ojo de una joven de 22 años, a quien ya le faltaba media cara.
Para reducir al agresor, los agentes le dispararon 50.000 voltios con una pistola eléctrica. Al parecer, el agresor y su víctima mantenían una relación sentimental, según informa la BBC.
Algunos informes sugieren que el caníbal podría haber estado bajo los efectos de alguna droga. Williams de 34 años, apodado 'Fifí', había sido liberado hace apenas dos semanas después de cumplir 5 años en prisión por delitos de violencia doméstica.
La mujer, que presentaba heridas en el rostro, murió poco después en el lugar de los hechos. El presunto homicida, también falleció tras ser reducido con la doble descarga eléctrica.




