Artemis II: Orion se acerca al punto de no retorno y se prepara para abandonar la órbita terrestre. Se dirige hacia la Luna donde llegarán dentro de alrededor de 4 días.
Artemis II: Orion abandona la órbita terrestre y se dirige a la Luna
Artemis II: Orion se acerca al punto de no retorno y se prepara para abandonar la órbita terrestre. Se dirige hacia la Luna

Artemis II: Orion abandona la órbita de la Tierra y se dirige a la Luna.
La misión Artemis II ha alcanzado un punto de inflexión histórico tras completar sus maniobras iniciales en la órbita terrestre.
Luego de superar los primeros ajustes técnicos, que incluyeron la resolución de problemas menores y un encendido de 43 segundos para estabilizar su trayectoria, la tripulación de la cápsula Orion aguarda ahora la autorización definitiva para ejecutar la maniobra más crítica del viaje: la Inyección Translunar (TLI).
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Este procedimiento, que consiste en un encendido del motor principal durante 5 minutos y 51 segundos, funcionará como el impulso final para romper el vínculo con la gravedad terrestre.
A diferencia de las fases anteriores, la TLI representa un verdadero punto de no retorno. Mientras la nave permanezca en la órbita actual, los astronautas mantienen la posibilidad de abortar la misión y regresar a la Tierra en cuestión de horas.
Sin embargo, una vez activado el motor del módulo de servicio, la Orion se adentrará en un trayecto de casi 400.000 kilómetros hacia el entorno lunar, quedando supeditada a una trayectoria de retorno libre que la llevará a rodear la cara oculta de la Luna antes de emprender el camino de vuelta.
El equipo de gestión en tierra analiza minuciosamente cada dato disponible, desde el rendimiento de los sistemas de navegación hasta la orientación de la nave, conscientes de que la seguridad de la tripulación depende de la integridad total de la cápsula antes de alejarse de la protección terrestre.
De recibir el visto bueno, Artemis II marcará un hito que la humanidad no protagoniza desde 1972, consolidando el regreso de misiones tripuladas al espacio profundo y abriendo las puertas a una nueva era de exploración lunar.
La decisión final determinará si la Orion continúa su ambicioso camino hacia el satélite o si se mantiene en el entorno inmediato de nuestro planeta, priorizando la seguridad de sus ocupantes ante cualquier mínima anomalía técnica.