Aranceles

Actividad manufacturera global cae ante menor demanda de Estados Unidos y China

Fábricas asiáticas muestran contracción en septiembre por demanda débil en Estados Unidos y China. Qué implicancias tiene para Latinoamérica

Por UNO

En septiembre la actividad manufacturera global dio señales de enfriamiento. Las fábricas de Asia registraron contracciones significativas debido a una demanda lenta tanto desde Estados Unidos como desde China, lo que refleja un debilitamiento que podría traer repercusiones para las exportaciones latinoamericanas y el comercio mundial.

Estados Unidos fue señalado como uno de los focos de esa caída: las medidas comerciales y los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump han mermado el apetito por productos importados, y eso golpea directamente a países exportadores que dependen de esos mercados.

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Un camión mientras descarga un contenedor en el puerto de Qingdao en China. Crédito: EFE/Wu Hong.

Un camión mientras descarga un contenedor en el puerto de Qingdao en China. Crédito: EFE/Wu Hong.

Impacto en Asia y consecuencias regionales

El índice PMI manufacturero de Asia mostró caídas notables: Japón, Taiwán y otros centros industriales enfrentaron disminuciones en nuevos pedidos y producción. El debilitamiento de los mercados externos, sumado a los aranceles estadounidenses impuestos por Donald Trump, arrastra su ritmo industrial.

China, por su parte, vio su actividad manufacturera contraerse por sexto mes consecutivo, con un PMI por debajo del umbral de crecimiento (49,8). Las exportaciones, afectadas por menores compras en Estados Unidos, crecieron menos de lo esperado y el consumo interno sigue sin recuperarse plenamente.

Qué significa para Latinoamérica y para Argentina

Para economías latinoamericanas, particularmente exportadoras, esta tendencia implica un riesgo: menos pedidos, menores precios de materias primas y competencia más dura por mercados que se contraen. En el caso argentino, productos agrícolas e industriales podrían enfrentar menor demanda externa y dificultades logísticas ante cadenas comprometidas.

Un escenario global más débil presiona también el PBI nacional, las inversiones extranjeras y la estabilidad cambiaria. Las empresas que operen con base en Estados Unidos o que exporten allí deben anticiparse a posibles caídas del mercado y revisar sus estrategias de diversificación.

Fuente: Reuters.