Hay cosas que llevan su tiempo y si se persigue un sueño no se mira el reloj. La joven Emily Seilhamer -que tiene 24 años y vive en Elisabethtown (Pennsylvania, Estados Unidos)- decidió hace cuatro años que quería un vestido de chuches. No se lo pensó dos veces y comenzó a coleccionar papeles de los caramelos Starbust, hasta alcanzar los más de 10.000 envoltorios.
"En una sola fila hay cerca de 300 envoltorios colocados alrededor de todo el cuerpo", aseguró la joven en una entrevista a ABC News.
El problema surgió cuando la compañía cambió algunos de los colores de sus envoltorios, lo que obligó a la artista a cambiar su vestido en varias ocasiones.
"Lo curioso es que no sé cómo coser, ya que puedo usar una máquina de coser, pero de forma manual no sigo un patrón. Creo que soy una artesana, así que intento concretar lo que se pasa por mi cabeza", comentó la creadora del curioso vestido. Finalmente su obra tiene sobre todo colores cálidos.
Fuente: 20minutos.es


