El inicio de 2026 trae novedades importantes para el sector automotor en un contexto que promete ser diferente al del ciclo anterior. Las listas oficiales comienzan a llegar a los concesionarios y marcan una pauta clara: si bien existen correcciones en los valores de venta al público, la tendencia apunta a una moderación significativa. Los precios de las unidades 0km experimentan actualizaciones al alza en este primer día hábil, pero estas se ubican, en promedio, por debajo de los registros mensuales observados durante el año pasado.
Distintos factores influyen en esta nueva dinámica comercial que busca reactivar el mercado. La fuerte competencia existente entre las marcas se ha intensificado, lo que impide la aplicación de ajustes desmedidos ante un consumidor que dispone de numerosas opciones. Asimismo, las proyecciones macroeconómicas juegan un rol central. Se estima una reducción paulatina en la tasa inflacionaria y una mayor estabilidad cambiaria para este periodo. Si estas variables se confirman, el valor de los autos debería moverse a un ritmo mucho más lento que en 2025.
El ajuste de precios en las marcas líderes
Un caso testigo de esta política de cautela es el de Toyota, la firma con mayor volumen de ventas en el mercado local. La compañía japonesa comunicó a su red de comercialización un incremento promedio del 2,1 por ciento. Al desglosar este porcentaje por modelos, se observa que el utilitario Hiace se encareció un 1,5 por ciento, mientras que la Hilux y la SW4 lo hicieron en un 1,7 por ciento. Por su parte, vehículos como el Corolla Cross, el sedán Corolla y el Yaris registraron un alza del 2,5 por ciento.
Resulta complejo imaginar un escenario de congelamiento total en los importes de los bienes de la economía cuando la inflación anual estimada podría ubicarse por encima del 20 por ciento. Sin embargo, la estrategia de las terminales parece alinearse con la prudencia. La premisa fundamental es que las actualizaciones de las listas sean inferiores a las del ciclo previo, buscando no afectar el volumen de operaciones y acompañar la recuperación del poder adquisitivo.
Nuevos valores para Peugeot, Ford y GM
El grupo Stellantis, principal conglomerado automotor del país, también definió su política comercial para el arranque de enero. Las subas reportadas son del 0,8 por ciento para la marca Peugeot, un 1,2 por ciento para las firmas Jeep, RAM y Citroën, y un 1,6 por ciento para Fiat. Estos porcentajes, al venir del grupo con mayor peso en la industria, ratifican que la moderación generalizada es la norma para el comienzo del año.
En paralelo, General Motors realizó ajustes específicos. La Trailblazer subió un 1 por ciento, mientras que la familia Onix (hatch y sedán) y la Tracker aumentaron un 2 por ciento. La pick-up compacta Montana registró un alza del 2,5 por ciento, manteniendo el resto de su gama sin cambios. Por el lado de Ford, el incremento promedio fue del 1 por ciento, dejando a la Bronco Sport y la Transit con los mismos valores de diciembre. Finalmente, Honda optó por mantener sus listas sin modificaciones por el momento.






