Mendoza Sábado, 8 de septiembre de 2018

Vitivinícolas le pidieron a Macri reducir impuestos de exportaciones

También solicitaron plata para combatir la polilla de la vid.

De buen humor, distendido, bromeando con el soleado día mendocino. Así bajó del helicóptero el presidente Mauricio Macri cuando arribó a la bodega Bressia, en Luján, previo haber jugado básquet en una escuela de Godoy Cruz, en su segundo día de reuniones en la provincia. Si bien nadie lo confirmó oficialmente, ayer se barajaba la posibilidad de que el presidente y su esposa, Juliana Awada, pasaran el fin de semana en el Valle de Uco.

Llegó para escuchar a los empresarios del sector vitivinícola del país, entre los que estuvieron representantes de COVIAR, Fecovita, Coninagro, la Asociación de Viñateros locales y la de San Juan y de Bodegas de Argentina, cuyo presidente, Walter Bressia, ofició de anfitrión. Ellos tenían en la manga contrapropuestas al Impuesto a las Exportaciones, que los afecta directamente.

"Este impuesto de emergencia que hemos puesto es pésimo en términos de lo que queremos, que es fomentar las exportaciones. Es parte de la necesidad en esta emergencia. Por eso se va ir licuando en el tiempo y queremos que afecte lo menos posible a cada sector. Estamos escuchando distintos matices que puede haber; se han abierto conversaciones en el día de hoy y vamos a seguir profundizándolas", respondió escuetamente el Presidente ante la consulta de la prensa local sobre anuncios para el sector, en una conferencia en la que estuvo flanqueado por el gobernador Alfredo Cornejo y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Más tarde, el mismo ministro de Economía local, Martín Kerchner, precisó el pedido de los vitivinicultores.

"El planteo fue que hubiera una especie de mínimo no imponible, es decir que si uno exporta más de lo que exportaba históricamente no se le cobre el impuesto de $3 o $4 por ese excedente. Esto es, por ejemplo, si exportaba 100 y ahora exporta 101, sobre ese 1 no se pague el Impuesto a las Exportaciones. Esa propuesta se llevó el Presidente y dijo que va a dar la batalla en Hacienda, y van a verlo en la próxima mesa. Veremos si hay posibilidad de hacerlo porque también otros sectores podrían pedirlo", explicó Kerchner.

Uno de los integrantes de la mesa vitivinícola fue Juan Carlos Pina, director ejecutivo de Bodegas de Argentina, quien amplió a Diario UNO detalles del pedido. "Pensando en la próxima vendimia, en donde podemos llegar a tener un stock importante de vinos, y como una forma de promover la exportación se solicitó para los vinos a granel y para mosto concentrado que se sacara un promedio histórico de cuánto se ha exportado, dato que el INV debe tener, y aquello que se exportara de más por sobre el promedio histórico estuviera disminuido o liberado del arancel que hoy tenemos. Como es un pedido lógico se miraron entre ellos y dijeron que lo iban a estudiar", contó el referente.

Entre los planteos resaltó también la posibilidad de que haya contemplaciones a la hora de pagar los reintegros a la exportación, que se deben abonar a los 15 días. "Se les aclaró que a los 15 días no hay ninguna empresa que pague nada. Otra vez se miraron y dijeron es un pedido razonable", concluyó Pina.

Aunque nadie lo admitiese a viva voz, el beneficio que piden los vitivinícolas podría derrumbarse al ingresar a Hacienda, porque claramente la recaudación que pretende el Gobierno nacional con este nuevo impuesto no tendría el mismo nivel de recaudación si se aplicase el esquema propuesto. Además, de aceptárselo eso abriría las puertas a que otras actividades económicas quieran gozar del mismo beneficio.

Dinero para "Lobesia botrana"

Entre los distintos pedidos, Macri también debió anotar el reclamo de los viñateros locales, que en medio del ajuste temieron que el año que viene no haya dinero para combatir la polilla de la vid.

"Pedimos que en el Presupuesto Nacional 2019 contemplen una partida para financiar el control de lobesia, porque este ciclo lo tuvimos que afrontar entre la Provincia y la Nación y los productores de más de 10 hectáreas debieron pagar $1.500 por hectárea y la ley 27227 prevé que haya fondos para esta plaga y no está siendo así", apuntó Eduardo Córdoba, presidente de la Asociación de Viñateros de Mendoza.

A esa preocupación le pidieron cierto salvataje para el sector que está atravesando una situación más que difícil "porque vendimos la uva en marzo y empezamos a cobrar en agosto sin ninguna indexación y acá hubo una inflación del 30% más esta disparada del dólar que se traslada a los agroquímicos y al gasoil, y el precio del vino es el mismo de un año atrás", remarcó Córdoba.

A modo de respuesta, el ministro Kerchner adelantó que ante retrasos en el pago que debiera hacer Nación, la Provincia se hará cargo de la lucha contra esa polilla. "Nosotros estamos atrás para cubrir lo que haga falta si hay demora de la Nación. Pero como no podíamos esperar se llamó a licitación y pusimos los fondos con Mendoza Fiduciaria, se licitó, se adjudicó y se empezó a entregar los primeros kits porque el 15 de este mes se empieza con la primera alerta de la polilla y hay que tener distribuidos los difusores de feromona y empezar con la lucha activa".