Mendoza Domingo, 21 de octubre de 2018

Un soñador: Edgardo volvió a Mendoza para vender libros a la gorra

"No me importa la plata, quiero que se lleven todo", asegura. Ahora vive en Córdoba

Hace un año, Edgardo Spedaletti (58) dejó Mendoza para irse a vivir a un pueblo de Córdoba llamado San Marcos Sierras, a 150 kilómetros de la Capital provincial y perteneciente a Cruz del Eje. Según el censo de 2010, sólo eran 943 los habitantes en ese lugar que eligió este mendocino para vivir, aunque él cuenta que hoy debe tener "unas 3.000 personas".

Edgardo partió luego de cerrar la librería Pirámide que tenía en Godoy Cruz desde 1985 hasta hace dos años, cuando le bajó la persiana. Y se llevó algunos libros que hoy vende a la gorra en una feria que funciona viernes, sábado y domingo al lado del río, aunque muchos ejemplares quedaron guardados en un depósito en Mendoza.

Pero ese material hoy está y estuvo durante una semana al alcance de los mendocinos en la Feria del Libro, que finaliza hoy en el Centro Cultural Julio Le Parc.

Pero lo particular de la historia es que los vende a la gorra, tal como lo hace en San Marcos Sierras. "Empecé a poner esto del libro a la gorra y funcionó muy bien, de manera perfecta. Todo es muy amable, los tratos son otros y te das cuenta que hay otra manera de ver la economía", comentó en el stand 34, mientras los alumnos de una escuela lo recorrían.

Y así, con ese sistema de ventas, regresó a nuestra provincia. "Alguien viajó, me vio y me invitaron a participar de esta feria, lo que me pareció buenísimo", dijo.

"Hay muchos motivos por los cuales volví, primero porque casi todos estos libros son de Mendoza, los he cuidado 32 años y quiero que vuelvan todos con una persona. Me encantaría, por el precio que esa gente pueda pagar, porque la economía está difícil", manifestó.

Uno de los objetivos que persigue Spedaletti es "mostrar que hay otras formas de la economía, sobre todo a los chicos, que sepan qué es esto de a la gorra".

"Me ha pasado que me han dicho '¿te puedo dar $1', y les digo sí. Pero en Córdoba no pasa. Allá es otro el consumo, no vienen y te dicen me llevo cinco libros por $10. La pregunta que nos tenemos que hacer es qué busco y para qué lo voy a llevar", contó Edgardo sobre algunas experiencias vividas en la Feria del Libro.

"No importa si me dan $5, $50 o $100, el problema es que están llevando cosas que ellos no van a leer por el valor que lo han comprado. Eso es lo que más me angustia de todo esto, y es lo que me gustaría que la gente pensara, que el libro no es un objeto y tiene un valor que no se paga con guita", reflexionó Spedaletti.

Pero así como cuenta que hay gente que por muy poco dinero quiere más de un ejemplar o colecciones que tienen un valor incalculable, reconoció que "hay personas que me lo agradecen y yo les agradezco que hayan venido y que hayan encontrado eso que estaban buscando".

"No lo estoy haciendo por dinero", remarcó este librero mendocino que cuenta que todo lo que no logre vender quedará en Cultura.

Sobre situaciones por las que pasó con sus clientes relató que muchas veces "me preguntaban si cierta cantidad de dinero me parecía bien, y yo les decía 'si a usted le parece que está bien, está bien'", sin dejar de aclarar que les sorprenden algunas formas de actuar de la gente.

Además de libros, entre su mercadería habían varias revistas que ya dejaron de editarse, entre ellas las históricas Humor.

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