Mendoza Martes, 9 de octubre de 2018

Tras los incendios, replantean los riesgos de la urbanización en el piedemonte

"El incendio fue más simple que el anterior, por que no hubo que disponer de tantos recursos. La superficie fue mucho menor, se controló en cuatro o cinco horas". Así resumió el secretario de Ambiente de Mendoza, Humberto Mingorance, los incendios en El Challao (Las Heras) y el resto del piedemonte mendocino.

"Estamos en lo que se denomina guardia de cenizas, y una vez que se termine ese proceso, verificaremos y certificaremos que, por lo menos de este incendio, no vamos a tener otro encendido. Y ahí se hará el informe final", explicó el funcionario.

Combate. El fuego asedió al barrio Corredor del Oeste, en  El Challao. Foto: Horacio Altamirano / Diario UNO.
Combate. El fuego asedió al barrio Corredor del Oeste, en El Challao. Foto: Horacio Altamirano / Diario UNO.

"Si bien hubo mucho viento, siguió todo normal. En este momento estoy en el Acceso Sur y aprovecho los puentes para observar al Oeste, ya que hay buena vista, y no hay humo" agregó Mingorance.

"Fue muy importante la reunión que tuvimos en Las Heras para hablar del Plan Integral Ambiental donde van a trabajar en conjunto los municipios de Las Heras, Capital, Godoy Cruz y Luján", dijo.

Planificación urbana

"Desde Mendoza hace varios meses, antes del incendio de Cerro Arco, se ha hecho un estudio dentro del marco del Plan Provincial de Ordenamiento Territorial, para el área del piedemonte. Esta es una zona mucho más grande de lo que creemos. Se está estudiando, y se hace foco en la vulnerabilidad y riesgo. Se incluye la posibilidad de incendio. También se tienen en cuenta sismos, desplazamientos de masa (aludes), y el riesgo hidráulico en los cauces aluvionales. Este estudio lo hemos hecho con una consultora local, que tiene profesionales liderados por Víctor Burgos, del INA (Instituto Nacional del Agua), con sede en la provincia de Mendoza", explicó Mingorance.

Bomberos del Cuartel Central, y las dotaciones de Bomberos Voluntarios de  Las Heras, Luján, Godoy Cruz y Guaymallén en el Challao. Foto: Horacio Altamirano / Diario UNO.
Bomberos del Cuartel Central, y las dotaciones de Bomberos Voluntarios de Las Heras, Luján, Godoy Cruz y Guaymallén en el Challao. Foto: Horacio Altamirano / Diario UNO.

"Si hubiese una lluvia torrencial, o un aluvión en la zona de piedemonte, se harán estudios de riesgo hidráulicos para saber en que situación se encuentran los cauces alivionales, sobre todo en las áreas que están construidas y en las que se ha construido informalmente, para saber en que situación se encuentran", aclaró.

"Se va a generar una especie de jerarquía para estos casos. Hay construcciones que están bien hechas, otras que en algún momento se formalizaron en cuanto a impacto ambiental y procedimientos municipales, pero que tienen algún riesgo. Y hay otras, las informales, donde se podrían hacer algunas obras de mitigación o prevención de riesgo. Pero existen otras situaciones de las que estoy convencido de que no va a haber forma de amortiguarlos. Son construcciones que están definitivamente mal hechas, no en lo constructivo- sino respecto a la localización", reflexionó el titular de Ambiente.

Humberto Mingorance.
Humberto Mingorance.

Respecto a las zonas para poblar, explicó: "La idea es compactar el área urbana, ya que ahí hay vacios urbanos, y un montón de áreas, de que por más que estén habitadas, están subocupadas. Son barrios enteros donde (en las casas) viven una o dos personas, ya que son barrios viejos, los hijos se fueron, y en una manzana sólo viven 50 personas, y donde podrían vivir unas quinientas. Todos los servicios: agua, electricidad, gas o cloacas, están para quinientas personas", expuso.

Sobre la urbanización en el área de piedemonte, dijo: "Seguramente el estudio de vulnerabilidad de riesgo va a arrojar que hay muchas áreas donde por el riesgo no se podrá construir, y hay otras donde, por más que se pueda construir, hay que conservar como área natural.

Si se construye arriba de un área de piedemonte, estás impermeabilizando esa zona. O sea que perdés absorción, y aumentas el escurrimiento aguas abajo. Y por otro lado, en las quebradas del piedemonte, hay zonas donde se hace la recarga de acuíferos, que son las zonas debajo de la ciudad y de donde se pueden hacer pozos y sacar agua. Esta no es totalmente potable, pero factible de potabilizar, y de hecho se está haciendo. De estos pozos se reinyecta agua al sistema de agua potable, para darle más presión y caudal a la red. Por eso no debemos tapar esa zonas de recarga de acuiferos, ya que estaríamos quedándonos sin esa agua subterránea", expuso Mingorance.

Finalmente adelantó que "esto nos indica que la expansión del área urbana hacia el piedemonte está muy limitada. No tiene que crecer mucho más de lo que hoy está. Eso surgirá de los resultados del estudio, y en base a eso haremos un plan o programa, de gestión para todo lo que es área piedemontana".