Tras el desafuero y detención del exministro de Planificación del gobierno kirchnerista, Julio De Vido, uno de los que comentó acerca de esta situación fue el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo quien la describió como: "Tengo sabor a fósforo en la boca".
Posteriormente, criticó a la Justicia Federal por no avanzar en las causas que involucran a exfuncionarios mendocinos.
"Siento que la justicia llega tarde. No se ha hecho nada y lo que se hace llega tarde", señaló y enumeró las investigaciones que recaen sobre el ex intendente de Luján de Cuyo, Carlos López Puelles; el ex intendente de Guaymallén, Luis Lobos; e incluso, el ex gobernador, Francisco Pérez.
"En la única que se vio un avance fue en la del ex intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado pero luego se paralizó", recriminó.


