Mendoza Miércoles, 3 de febrero de 2016

Tardarán alrededor de seis meses en dejar listo el puente que cayó en la ruta 7

A raíz del fuerte alud que el lunes a la tarde venció la estructura y obligó a cortar el Paso.

Desde Buenos Aires llegaban dos especialistas en puentes de Vialidad nacional para analizar los daños definitivos. Se calcula que entre el proyecto, la licitación y la construcción, el cruce en la ruta 7 quedará reparado dentro de seis meses.

Luego de intensas horas de trabajo, que comenzaron a las 18 del lunes, ni bien se desmoronó el puente sobre el arroyo El Tigre, Vialidad nacional habilitó ayer pasadas las 18 un desvío provisorio para que los vehículos pudiesen volver a transitar a la altura del túnel 4, entre Uspallata y Potrerillos.

Lo que primero se hizo fue despejar unos 2.000 metros de terreno y mediante la construcción de un terraplén, para restablecer la circulación para todo tipo de rodados.

Una vez que quedó habilitado este by pass, al costado de la ruta actual, se esperaba la llegada de un puente Bailey de más de 50 metros de largo, que soporta el peso de 40 toneladas, propiedad del Ejército, que en este caso estaba en Entre Ríos.

Por allí podrán circular inclusive camiones, que generalmente transportan esa cantidad de toneladas.

En el lugar también se realizaron tareas para recomponer el servicio telefónico y el Sistema Tetra (Policía, SEC, Bomberos y Defensa Civil), que fueron arrasados junto con el hormigón del puente por la fuerza del alud.

En primera persona

El ingeniero Miguel Rivas (66), jefe del 4° Distrito Mendoza, trabaja desde hace 45 años en Vialidad nacional y asegura que nunca vio nada como lo que sucedió el lunes.

"En 1986 colapsó un puente a la altura del arroyo El Taure, pero aquella vez fue por aludes de nevadas; nunca vi que por lluvias se cayera un puente (de 40 metros de longitud y 8 metros de calzada)", contó Rivas.

Los trabajadores que realizaban tareas en el lugar hablaban de que al momento del alud ese sector "fue un mar de agua y piedras".

Para Rivas posiblemente hubo un endicamiento más arriba, que con la lluvia arrastró una fenomenal cantidad de piedras que se encausaron por debajo del puente y terminaron venciendo su estructura.

Hubo, además, dos aludes que llegaron por los costados del cauce del arroyo, y ejercieron fuerza también dejando rocas y barro desparramados sobre la ruta.

Sobre el episodio que dejó un socavón de unos 10 metros de profundidad, Mario Omar Rojas (50), guía de turismo, dio algunos detalles: "Veníamos bajando con un grupo de turistas en el horario habitual, alrededor de las 18, y pasamos justo por el puente porque un poco después unos compañeros que venían atrás se quedaron varados del otro lado".

Luego agregó que atravesaron los túneles y había mucha agua y piedra. "Eran cascadas inmensas que iban cayendo en los túneles", contó.

Como reclamo, Rojas pidió que Gendarmería y la Policía estén más atentos, porque no vio a nadie cortando el tránsito en ese momento.

Precipitó el doble del promedio

Entre las 14 y las 16 del lunes llovió en alta montaña 80 milímetros, el doble de una tormenta habitual que en promedio es de 40 milímetros en esas latitudes.

Las zonas afectadas por las lluvias abarcaron de Potrerillos a Picheuta, según los datos oficiales.

Si se toma como referencia el promedio anual que en Mendoza es de 200 milímetros, los 80 que cayeron el lunes en un lapso de dos horas representan casi la mitad de lo que cae en todo un año en la provincia.

Vías alternativas

Durante buena parte de ayer el camino que se pudo tomar entre Mendoza y Chile fue el paso Pehuenche, ubicado en Malargüe (habilitado de 9 a 24 por estos acontecimientos).

La ruta por Barreal, San Juan, que utilizó la mayoría de los 200 vehículos que habían quedado varados, fue cerrada ayer por fuertes lluvias.

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