Jueves, 19 de enero de 2017

Recién en 20 días funcionarán los aires del hospital materno de la OSEP

El Virgen de la Misericordia ya lleva dos veranos sin poder utilizar los equipos. Sólo sirven dos de los siete existentes. Hay cinco nuevos, pero la Aduana retardó su entrega.

Dos veranos, quizás de los más calurosos de los últimos años en Mendoza, son los que lleva el hospital materno Virgen de la Misericordia funcionando con sólo dos acondicionadores de aire. Las autoridades aseguran que la situación podría quedar solucionada en los próximos 20 días y que las demoras se debieron a problemas en la Aduana.

El hospital obstétrico, que se encuentra junto al Hospital Del Carmen, en Godoy Cruz, contaba con siete equipos. Sin embargo, cuando Liliana Cammi asumió como directora en diciembre de 2015, se encontró con que solamente dos servían.

Como primera medida, se decidió que sean las áreas críticas (Neonatología y quirófanos) las que tengan prioridad de refrigeración. "Si no, no podríamos ni operar ni tener las 20 cunas. Tenemos una Neonatología de primera generación, muy compleja y que requiere muchísima atención. Dentro de esos parámetros, está la refrigeración".

Sin embargo, como los dos equipos no dan abasto para todo el pabellón, el sector de internación, donde están las futuras mamás, las mujeres que acaban de tener a sus hijos y las que están esperando una cirugía ginecológica, es el que está sufriendo las inclemencias del tiempo.

"Con estas temperaturas de más de 35° y poco aire acondicionado, la verdad es que se sufre muchísimo", dijo Cammi, pero aclaró: "Lo importante es que allí no corren riesgo de vida".

Aunque la situación es la misma desde fines de 2015, recién quedaría resuelta a mediados de febrero, ya que por problemas en la liberación de los equipos por parte de la Aduana, hace pocos días llegaron los aparatos nuevos a Mendoza.

Durante este período se buscaron paliativos ante la falta de refrigeración, pero al tener que conseguir soluciones individuales para cada habitación, no fue fácil lograrlo.

"Pusimos aires acondicionados individuales y ventiladores, pero imaginate que son 32 habitaciones divididas en dos pisos. No se puede poner para todos porque empiezan a saltar las térmicas, se sobrecargan y rompen los tableros", lamentó.

La otra zona en la que el calor es casi insoportable es la sala de espera, sobre todo durante la tarde. Allí colocaron dos grandes ventiladores pero no alcanzan para refrescar un ambiente donde permanentemente hay personas yendo y viniendo.

Mejor comprar que arreglar
La OSEP (Obra Social de los Empleados Públicos) realizó un estudio a principios de 2016, en el que se llegó a la conclusión de que era más caro arreglar los equipos rotos, que tenían fundidos los motores y se dificultaba conseguir las piezas para remplazarlos porque eran importadas, que comprar acondicionadores de aire nuevos.

Por ese motivo, se realizó una licitación que fue ganada en junio por la empresa BGH. "En setiembre llegaron 10 equipos, de los cuales cinco eran para nosotros y tenían características especiales, porque se trata de un espacio muchísimo más grande", expresó Cammi.

Sin embargo, por problemas de Aduana, fueron liberados sólo cinco, más chicos, que fueron colocados en el centro odontológico, mientras que en el Virgen de la Misericordia quedaron a la espera de los suyos.

La buena noticia es que los aires ya están en poder del hospital y están en proceso de colocación.

"Se hicieron las plataformas en los techos y calculamos que entre martes y miércoles estarán colocadas con las conexiones, pero no significa que va a estar funcionando ahí, porque primero hay que chequear muchas cosas", continuó la directora.

Según la empresa, en los próximos quince días deberían estar funcionando, pero un poco menos arriesgada, Cammi estiró a 20 los días en los que estarían en marcha.

"Le pedimos a la gente que nos entienda, que no hemos podido hacer nada distinto porque el problema estaba en Aduana. Ninguna medida nuestra podía acelerar el proceso"
"Esta situación se está repitiendo porque se dio durante el verano pasado también, con días de muchísimo más calor que ahora, con temperaturas de hasta 42°"

"No funcionaban ni siquiera los del Hospital Del Carmen y era espantoso el calor. Apenas si podíamos mantener la refrigeración para las áreas críticas y en la guardia"

"Ya empezamos a trabajar y el deseo de la institución es darle lo mejor al afiliado, no lo que se puede" Liliana Cammi, directora del Hospital Del Carmen

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