"De ninguna manera hemos obviado a las víctimas", afirmó, con énfasis, el vicario judicial Dante Simón, delegado por el Vaticano para hacer la investigación eclesiástica de los abusos ocurridos en el instituto Próvolo.El sacerdote estuvo toda la semana pasada en junto con el cura Juan Martínez, que cumple la función de notario. Los delegados de la Iglesia -forman parte del Arzobispado de Córdoba- se reunieron con los curas detenidos por la Justicia de Mendoza y con quienes llevan adelante la investigación penal.Simón habló con Diario UNO y aclaró que se trata de una investigación independiente, paralela a la de la Justicia. "Dice el derecho canónico que cuando hay noticia de la posible comisión de un delito, hay obligación de investigar si los hechos son verosímiles, no si han sucedido, eso lo tiene que comprobar el investigador. El investigador tiene la libertad de tiempo para ir a recoger la mayor cantidad de pruebas de la causa, nuestra investigación recién está en el inicio", explicó.Simón dijo que pidieron al Arzobispado de Mendoza las denuncias que allí hubiesen sido realizadas contra los sacerdotes Nicola Corradi (82) y Horacio Corbacho (56), y no había ninguna. "Todas las denuncias han sido hechas en la Justicia del Estado de Mendoza. Vamos a instrumentar todos los medios para conectarnos con las posibles víctimas, ver si son mayores o si son menores por medio de sus representantes, hemos dicho posibles víctimas y posibles culpables, porque es un período prejudicial", aclaró."Vamos a volver a Mendoza todas las veces que sean necesarias", aseguró Simón. Dijo que en esta primera visita a la provincia no se contactaron con víctimas porque pidieron esa información a la Iglesia y no la tenían. "De ninguna manera hemos obviado a las víctimas, estamos viendo cómo investigar los contactos", aseguró y dijo que ya encargaron a un abogado que los representa pedir esa información al fiscal de la causa.Durante su estadía en la provincia fueron a la sede del Próvolo, pero no pudieron entrar. "El fiscal estuvo totalmente de acuerdo en que fuéramos, entendiendo que el instituto no está judicializado, pero en el momento en que estuvimos libres y dispusimos para ir a hacernos presentes, justo había una requisa y no podía entrar nadie. Teníamos un tiempo muy limitado", explicó.Acerca de cómo es el procedimiento de la investigación que hace la Iglesia, Simón comentó que ellos, cuando tengan toda la información, enviarán un informe a la Santa Sede, que puede resolver pedir más información, puede decir que no tiene fundamentos y pasa a archivo, puede con esa información dictar la pena que considere proporcionada, puede decir que esto pase a un proceso penal administrativo o judicial, o que dimitan los sacerdotes que se encuentran culpables.
Aseguraron que pidieron la información al arzobispado mendocino y no la tenían. Explicaron que están viendo cómo contactarlas.
Próvolo: la comisión de la Iglesia católica que investiga los abusos se defendió por no haber hablado con las víctimas

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