OSEP controlará el ausentismo docente por razones de salud

Así lo anunció el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, quien en un día en el que se levantó más intenso de la cuenta, no ahorró "sopapos" para todos.

A partir del 1 de septiembre, el ausentismo docente por razones de salud será controlado por la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP), que incluirá un sistema de seguimiento permanente y médicos auditores para determinar que la dolencia que se acredita es real. Alcanzará tanto a maestros como a celadores.

Así lo anunció, después del mediodía, el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, quien en un día en el que se levantó más intenso de la cuenta, no ahorró sopapos, durante la presentación, para el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE), para el ex director general de Escuelas del peronismo Carlos López Puelles y para los autores intelectuales de innumerables cursos de capacitación, sobre los que despotricó: "No servían para nada y se hacían para no ir a clases".

El mandatario prescindió del diálogo con la prensa y prefirió el atril para dar un enérgico discurso de 12 minutos y fracción, en el que presentó el nuevo sistema de control de ausentismo y salud que estará en manos de la OSEP.

"¿Queremos saber cuántos faltan? Sí. ¿Queremos que esté justificado? Sí. Pero que sea por un bien superior. Queremos que los docentes tengan una atención integral de su salud, por su propio derecho, por su propia libertad y también para poder cumplir con el servicio educativo. Necesitamos que estén sanos, física y mentalmente", sintetizó Cornejo.

El nuevo sistema prevé que ante su inasistencia por razones de salud, el trabajador escolar deberá certificarla con un médico, y luego deberá llenar un formulario digital a través del portal web de OSEP.

Allí ingresará el motivo del ausentismo, la dolencia diagnosticada, la cantidad de días de licencia y adjuntará una foto del certificado médico. Una vez ingresado, obtendrá un número de trámite y otro de control. Este último será solicitado por el médico auditor o laboral para controlar el cuadro informado".

Con este método, el Gobierno y la OSEP aspiran a conformar una gran base de datos: "Queremos tener seguimiento de la salud para saber por qué un docente puede estar atravesando ciertos ausentismos", precisó el titular de la obra social, Sergio Vergara.

Agregó que "a partir de este nuevo sistema se incorpora toda una red de servicios, que va desde el examen periódico, el preocupacional y el seguimiento por el ausentismo".

Abrió fuego contra la herencia

Con el buche inflado de orgullo propio, durante la presentación Alfredo Cornejo postuló que su gobierno "está saldando todas las deudas que tenemos con nuestros maestros, las que heredamos".

Bastó traer a cuento la palabra "herencia" para dar un salto mágico al pasado reciente, suficiente para empezar a repartir cachetazos.

Recordó que su administración está pagando la antigüedad y el ítem zona adeudados durante años por otros gobiernos.

"En algunos casos, ridículamente, había expedientes sin resolver desde el año '94 que ha venido a saldarlos este gobierno", bramó.

De ahí en más la emprendió contra un ex intendente peronista de Luján que antes de eso fue director general de Escuelas: "Hemos saldado esas deudas, fundamentalmente desde aquellas resoluciones de (Carlos) López Puelles, de los años 2008 y 2009, donde le reconocía el ítem zona a todo el que se lo pidiera y decidía por resolución que se pagaran cuando existieran los recursos. Pasaron dos gobiernos y no se pagaron, lo pagó nuestro gobierno, mi gobierno".

El SUTE también tuvo dedicatoria gubernamental. Cornejo recordó: "Son pocos los reclamos docentes en materia de cosas ciertas que vehiculiza el sindicato y al contrario, de reclamos inventados para salir en la prensa, como fue el de un celador que se electrocuta pero en realidad estaba mojado y por negligencia de él, manipuló un tablero y sufrió un pequeño golpe de corriente".

El gobernador disparó contra el gremio: "Lo usaron como un accidente gravísimo valiéndose de la tragedia de la provincia de Buenos Aires (la explosión de gas con muertos en una escuela) para asimilarlo como propio".

También se refirió a la necesidad de que los maestros estén capacitados para mejorar el sistema educativo y recalcó que "en todos estos años de malas administraciones se hicieron capacitaciones a mansalva, pero que no se pagaban. En cambio la que estamos dando nosotros se paga a un monto de $10.500 en tres meses".

En esa línea, además de la cantidad cuestionó la calidad de las capacitaciones docentes del pasado. "Se han dictado diez mil capacitaciones para no tener clases pero ninguna pensando en los estudiantes. Algunas han sido de una ridiculez enorme como plantar rabanitos en una zona donde no hay rabanitos", ejemplificó de modo figurativo.

Cornejo finalizó: "Hemos tomado decisiones que nadie se animaba, de las que hubiera sido más fácil hacerse el distraído, como lo hicieron varios antecesores míos".

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