Mendoza Viernes, 27 de abril de 2018

Nuevo edificio para la Escuela de Música de la UNCuyo

La Escuela de Música de la Universidad Nacional de Cuyo estrenó edificio con tecnología acústica única en el país.

Ventanas dobles con vidrios dobles, piso y paredes absorbentes, aire acondicionado silencioso, puertas aislantes dobles, ductos con laberintos y burletes aislantes mejorarán tecnológicamente el aislamiento y acondicionamiento acústico de sus salas.

Durante la inauguración del edificio de 1395 metros cuadrados el rector Daniel Pizzi se refirió especialmente a los estudiantes. Los alentó a mantener la llama encendida y les aclaró que la meta de la gestión universitaria es colaborar en su formación.

El Ingeniero que está a cargo de la Universidad hizo hincapié además en las características técnicas de la flamante obra. "Fue un desafío por las características técnicas que tiene de arquitectura, de materiales y la cantidad de cuidados que han tenido que tener desde la empresa constructora". Es que el edificio suma a la estructura ya existente aulas teóricas, de percusión y de ensamble, una biblioteca, ascensor, una sala de profesores, una cocina y un baño con una inversión que supera los 29,8 millones de pesos.

La directora de las carreras musicales, Gabriela Guembe, se refirió a la formación académica de los futuros músicos; "esta segunda parte del edificio impacta de modo directo en la calidad educativa ya que mejora, por el simple hecho de poder trabajar con las condiciones acústicas necesarias, nuestra labor y permite cohabitar con todos nuestros colegas y alumnos bajo un mismo techo". Guembe también adelantó que las mejoras seguramente posicionarán a la Escuela de Música de la UNCuyo como un centro educativo de referencia en el país en cuanto a lo edilicio se refiere, "pues académicamente ya podemos enorgullecernos de nuestro nivel", cerró.

El decano de la Facultad, Carlos "Drago" Brajak, rescató la comodidad que el edificio supondrá para los estudiantes. "Nos hemos comprometidos fundamentalmente con esta gestión a terminar el edificio bajo la supervisión del instituto de la Universidad y al mismo tiempo de un arquitecto de confianza personal que certificaba cada terminación de la obra", dijo.

Reconocimientos

En la oportunidad el rector Pizzi entregó placas de reconocimiento a los ex directores de las carreras musicales. Las recibieron Gloria Miranda, Alejandra García Trabuco, Omar Arancibia, Mario Masera, María Inés García, Cristina Dueñas, Cristina Cuitiño y Gabriela Guembe.

Las características del edificio

Los flamantes espacios integran la segunda etapa del edificio de la Escuela, que por sus características innovadoras, la hacen única en la Argentina. Así, en una de sus salas puede generarse 100 decibelios (dB), y no "escucharse" el sonido en un espacio contiguo (medido con decibelímetro). Para ejemplificar, dentro de una discoteca se generan unos 110 dB, o los taladrados que producen 120 dB. Es un nivel muy alto de ruido.

En la Escuela de Música se enseña a tocar instrumentos musicales, que tienen propiedades diferentes. Estos requieren que los recintos cumplan determinadas propiedades necesarias tanto para el acondicionamiento acústico como para el control de ruidos. Para ello se puso la lupa en los aspectos constructivos de los cerramientos de los locales y aulas y en las terminaciones interiores de los distintos elementos de revestimientos.

Debido a las altas exigencias a nivel acústico se desarrolló un sistema aislante que recubre las paredes de las aulas para evitar el ingreso y egreso del sonido generado en cada recinto. A ese sistema lo integran distintas capas, entre ellas una capa de aire, lana de vidrio, placas de roca de yeso y la presencia del uso de una placa de absorbencia acústica que le da terminación tanto estética como funcional.

Desde la concepción del edificio se buscó generar espacios para que el aprendizaje del sonido fuera el eje fundamental para tomar decisiones tanto desde el punto de vista funcional como desde la estética final de los ambientes.

En los aspectos espaciales y formales el proyecto del edificio responde a una austeridad expresiva y a la eliminación de todo elemento superfluo. Esa economía en lo expresivo apuntó además a concentrar recursos en el mejoramiento tecnológico de la propuesta, particularmente en su comportamiento termo-lumínico-energético y acústico.

Los volúmenes simples de bloque de hormigón común visto, se articulan con una cubierta de losa, lo que permite tener ganancia solar, dejando a su vez, una terraza superior con acceso peatonal.

El sistema constructivo se basa principalmente en losas de hormigón armado, sustentadas mediante tabiques y pórticos de hormigón armado y muros de mampostería de bloques de hormigón. Todo el sistema de fundación está compuesto por zapatas.

Fuente: Prensa UNCuyo.