Quieren modificar la estructura y la currícula. Abrirán cupos por área de formación, según las necesidades.

Nuevas leyes de Cornejo: ahora apuntan a cambios en el Instituto de Seguridad

Por UNO

Está claro que uno de los primeros objetivos de la gestión de Alfredo Cornejo en Mendoza es el de mejorar el funcionamiento de la Policía y la formación de los agentes, dos temas que se implican.

Por estos días, el Gobierno está tomando medidas para concretar estas metas.

El oficialismo legislativo ya anunció que quiere que Mendoza adhiera a la emergencia en seguridad nacional y que se declare la misma situación, pero provincial; también el envío de un proyecto para modificar la ley N°6.722 que estructura el funcionamiento de las fuerzas policiales.

Los anuncios fueron realizados el martes por el presidente de la Cámara de Diputados, Néstor Parés (UCR).

Ahora a estos anuncios se les sumará otro aspecto: la reforma del Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP).

Fue el mismo Parés el que confirmó que habrá cambios en esta institución y aseguró que lo más probable es que el Ejecutivo lo envíe en un proyecto individual y no incluido en el de la renovación de la 6.722.

La propuesta

Durante la mañana de este miércoles, el ambiente en el Ministerio de Seguridad era agitado. Esto porque tanto el ministro del área, Gianni Venier, como su equipo de asesores se encontraban reunidos armando los cambios que pretenden introducir en el sistema.

En cuanto a la formación de los policías, lo que pretenden es que los cambios comiencen por el funcionamiento del IUSP.

Según explicaron en el Ministerio, lo que van a proponer es que el instituto brinde una capacitación más eficiente.

Una de las medidas será determinar qué cantidad de policías son necesarios por áreas y en la que haga falta, se abrirán los cupos. Por ejemplo, si se precisan policías para inteligencia, se abrirán los cupos y se brindará una formación específica para realizar este tipo de tareas. Lo mismo si es importante sumar efectivos para el control de disturbios públicos, por mencionar algunas de las funciones de los agentes.

Si por el contrario se determina que la cantidad de uniformados es suficiente para realizar el trabajo, no se abrirá esa área.

Pero ¿cuál es la finalidad de esta política? En principio, no tener una superpoblación de ingresantes sin una buena capacitación, aunque no sea a nivel general, sino específico de lo que se busca.

Más estrictos

Lo primero que se revisará es que aquellas personas que quieren formar parte de la policía de Mendoza no tengan antecedentes penales. Esto porque, según comentó Parés, se ha detectado personas con el certificado aprobado para ser auxiliares, pero se les descubre algún tipo de prontuario. Por esto, no recibirán a ningún aspirante sin certificado de buena conducta.

Por otra parte, se quiere mejorar el estado psicofísico de los futuros agentes. Muchos de ellos no tienen un entrenamiento que les permita hacer su trabajo de excelencia. Eso por un lado. Por otro, se insistirá en que las condiciones psicológicas de los policías sean óptimas, para poder tomar las decisiones que su trabajo implica.

En diálogo con radios mendocinas, el ministro Venier aseguró que buscan personas que trabajen por vocación, que tengan voluntad de formar parte de la policía. Si no, es muy difícil hacer bien el trabajo que implica poner día a día la vida en riesgo en favor de la comunidad.

Venier opinó que lo que fortalece el sistema no es la cantidad, sino la efectividad policial.

Para lograrlo, pretende imponer un control restringido del ingreso y mejorar, para los que se capaciten, las condiciones de trabajo y el estilo de vida.

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