Por tercer año consecutivo, los docentes tuvieron su incremento salarial a través de un decreto del Ejecutivo. Este tipo de medidas le quitaba el beneficio de la cláusula gatillo ya que el Sute se negó a aceptar un aumento del 15% en tres cuotas.
Cuando la inflación mendocina superó en abril el 12%, los sindicatos comenzaron a presionar para una reapertura de paritarias, a tan solo cuatro meses de comenzar el año.
Los que se quedaron afuera fue el Sute, quienes el miércoles realizarán un paro por este y otros reclamos.
"Ya dijimos nosotros que ese esquema del 15% en tres veces era insostenible, no podíamos aceptarlo. Lo que vivimos hoy, es una situación de hambre. Son $400 y $500 de aumento los que nos dieron hasta julio, a compañeros que tienen salarios de 8 mil pesos y que tienen que pagar boletas de $1.500. El gobierno se tiene que hacer responsable de esta situación de miseria que ha generado y convocar urgente a la paritaria salarial", señaló Sebastián Henríquez.



