Mendoza Miércoles, 15 de agosto de 2018

El nuevo arzobispo de Mendoza dice que hay que destituir a los curas abusadores

Marcelo Colombo, nuevo jefe de la iglesia Católica en Mendoza, señaló que es el camino para los religiosos con condena.

Medido, sencillo y directo. Así se podría definir en tres palabras al nuevo Arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, quien ya arrancó una larga tarea pastoral que tiene 18 años por delante antes de que alcance la edad del retiro. En diálogo con Diario UNO habló del caso Antonio Próvolo, del aborto, de acusaciones políticas contra el papa Francisco y de las críticas de la Iglesia a las políticas del Gobierno nacional.

Recordó que los Evangelios hablan de "un Jesús sensible al hambre del pueblo", señaló que los religiosos condenados por abuso deben ser destituidos, dijo que hay que estar atento al sufrimiento de las víctimas del instituto Próvolo y se manifestó en contra de que se descriminalice la práctica del aborto.

En la catedral de Loreto, atendió a Diario UNO. Prescindió del hábito para la ocasión: camisa blanca, pantalón gris, campera azul de polar y una simple cruz de madera para hablar sin medias tintas frente al altar. Hasta se interesó y preguntó sin rodeos por el panorama político.

-Llega a una ciudad conmocionada por los abusos sexuales en el instituto Próvolo ¿Cómo va abordar esto desde el Arzobispado?

-La Justicia es la que está interviniendo y eso es muy bueno por la objetividad propia del Poder Judicial, por los mecanismos de las instituciones republicanas. La Iglesia va a colaborar en lo que deba porque siempre ha estado sujeta a derecho. Lo importante es estar muy atentos a las víctimas que son las principales afectadas de lo que ha sucedido, para que no sigan sufriendo.

Instituto Antonio Próvolo.
Instituto Antonio Próvolo.

-¿Qué cree que hay que hacer con los sacerdotes y religiosos abusadores?

-La Iglesia tiene reglas muy claras que impartió el papa Francisco, procedimientos que son necesarios seguir para, llegado el caso, proceder a la destitución.

Nicola Corradi, uno de los imputados por el caso Próvolo.
Nicola Corradi, uno de los imputados por el caso Próvolo.

-¿Hay que echarlos de la Iglesia?

-No, la Iglesia no echa a nadie, pero sí cesarlos en el ministerio.

-Terminó la discusión del aborto legal en el Senado y hay una iniciativa del Gobierno para descriminalizarlo en el Código Penal. ¿La Iglesia está de acuerdo?

-Es un tema que merece una reflexión más delicada de parte nuestra como pastores. Pero no es algo que afecta solo a la Iglesia, toda la sociedad ha reflexionado y debatido sobre esto. Creo que en los próximos días se irá reflexionado sobre los cursos de acción para proponer algo que tenga una mayor fidelidad al resultado del Senado.

-¿Entonces apoya la descriminalización del aborto?

-De ninguna manera apoyo la descriminalización. Lo que digo es que la respuesta a estas propuestas, la Iglesia las tiene que reflexionar para no salir a contestar sin escuchar.

-El papa Francisco dijo que la mujer que aborta puede recibir el perdón. ¿Porqué no podría recibir el perdón del Estado?

-No estamos hablando del perdón de la Iglesia sino pensando en una institución jurídica, que merecería una vuelta de tuerca sobre como se articula para no entrar de una manera distinta a lo que fue una propuesta de ley por otros canales.

-Más de una vez ha sido crítico con el Gobierno nacional...

-Hemos señalado dificultades, como lo fue la iniciativa de la reforma previsional y otras decisiones que entendemos, necesitaban consenso. Hay que saber que Estado e Iglesia no son lo mismo pero ambos pueden ayudar a mejorar la vida de la gente.

-¿Cómo debe ser la Iglesia hoy: con el sacerdote en el templo o en el barrio?

-Son distintos apostolados, pero no imagino a un sacerdote encerrado y mi experiencia ha sido todo lo contrario. He vivido una presencia muy activa en los parajes, en los barrios, en los pueblos, estando como obispo en Orán (Salta) y en La Rioja y como cura en Quilmes. El templo es el lugar de la oración, de las actividades litúrgicas y de las celebraciones, después siempre está el diálogo con la sociedad que es tan importante.

-¿Cuál es su relación con el papa Francisco?

-Como la de tantos obispos, es cercano a todos. Podemos ser más o menos sensibles a sus enseñanzas, sobre la evangelización, la solidaridad cristiana, el cuidado de la casa común, la atención de la fragilidad en las familias separadas; en eso él ha hecho un aporte formidable.

-¿Qué le dice al ciudadano argentino y católico que afirma que Francisco es un papa montonero, peronista, zurdo y comunista?

-Hay que ser mas serios a la hora de calificar a las personas y valorarlas por lo que son, dicen y hacen por si mismos y no por lo que otros dicen y en este sentido creo que hay mucha frivolidad, mucha mirada de corto plazo en el análisis de una persona o en su actuación en una coyuntura determinada.

-¿Una Iglesia que trabaja por los pobres es una Iglesia comunista?

-De ninguna manera, es la Iglesia de Jesús, los libros de los Evangelios nos hablan de un Jesús muy sensible al hambre del pueblo.

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