Mendoza Jueves, 6 de diciembre de 2018

El desalojo de la histórica sede de la CGT enfrenta a los gremios con el Gobierno

La CGT oficial y la disidente reclaman su concesión, pero desde Irrigación mantienen su postura. La deuda que hay de por medio

La sede histórica de la CGT Mendoza se convirtió en el centro del conflicto entre el Gobierno provincial y los gremios nucleados en la organización.

La antigua casona se ubica en la calle 25 de Mayo, entre Espejo y Gutiérrez, de Ciudad. Los gremios de la CGT reclaman su concesión, pero desde Irrigación, como dueños del inmueble, no están dispuestos a darlo y piden el desalojo por las condiciones y una serie de deudas.

El Superintendente del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli, explicó que la casa en cuestión fue comprada en 1926 y pagada con los impuestos de los regantes. Señaló que en la década de 1990 fue prestada a la CGT por tiempo determinado, y que desde aquellos años se la quieren apropiar.

Marinelli detalló que en 2013 firmaron un comodato gratuito en donde se les imponía a los beneficiarios las obligaciones de mantener las condiciones de habitabilidad y pagar los servicios. También dejaron asentado que en cualquier momento podían desistir sin dar mayores explicaciones.

Sin embargo, este año la municipalidad de Capital inició un apremio a Irrigación por la falta de pago de tasas municipales. Ante esta situación decidieron rescindir el contrato oficial y desalojar, luego de constatar que el inmueble tenía daños estructurales por falta de cuidado.

"No está en condiciones de ser habitado y si pasa algo nosotros somos los responsables No es que se me ocurrió de la nada, hay antecedentes por todos lados", manifestó el funcionario.

En el procedimiento, constataron que el inmueble estaba desocupado, por lo que se inició la recuperación del inmueble. Relató que el problema fue cuando llegaron y se encontraron con gente en el lugar, por lo que no pudieron llevar adelante el desalojo.

En cuanto a la deuda, Irrigación detalló que entre 2015-2016 la deuda registrada fue de $374.000 y durante 2017 de $380.374. Esto es lo que llevan pagado porque ya tenían apremio y les estaban por embargar las cuentas de la DGI.

En lo que va 2018 la deuda es de $383.947 y todavía se encuentra impago. Sin embargo deberán cancelarlo en el corto plazo porque sino los embargarán.

La situación del inmueble llegó hasta la Legislatura, dónde los diputados aprobaron una resolución para solicitar que se suspenda el desalojo.

"Si alguien del gobierno, sea Garay o quien sea tiene las Relaciones Institucionales, es lógico que les haya prometido gestionar la concesión del inmueble, pero yo la verdad no lo puedo hacer y no lo voy a hacer porque no corresponde", afirmó Marinelli, respondiendo lo hecho por los legisladores. e

"Es más, lo he hablado con el gobernador y está totalmente de acuerdo. Lo han pagado los regantes, es bien patrimonial, y si cedo en eso es como si cedo el edificio del Río Mendoza o el propio de Irrigación en el que estamos", aseveró.

La CGT dividida

La CGT en Mendoza se encuentra dividida entre la oficial liderada por Luis Márquez y la disidente encabezada por Miguel Sosa.

Márquez afirmó que ellos no están desalojados. Explicó que desde que asumieron en 2015 no ocupan el inmueble y vienen haciendo gestiones para que se lo concesionen. Recordó la promesa del ex ministro de Gobierno, Dalmiro Garay, así como la de otras gestiones que lo prometieron pero nunca cumplieron.

"Esa gente que ocupa la casa no integra la CGT, son compañeros que estaban cuando lideraba Córdova (dirigente que falleció)"

Cuando fuimos electos nos presentamos y fue la única vez que hablamos.

Por su parte, Miguel Sosa (Celadores), manifestó que hubo "autoritarismo" por parte de Marinelli, y que ese lugar es histórico para ellos por lo que piden que se les de definitivamente. Justamente es la CGT disidente es la que se encuentra ocupando el edificio.

"Al fallecer Jorge Córdova que es el que había firmado el comodato con Irrigación , a la semana siguiente nos mandaron carta documento de que había que entregar porque había finalizado el acuerdo. Sin dialogo alguno", contó.

"Y ahora llegaron para desalojar al estilo dictadura militar, a la vieja época. Vino la policía, nos hicieron pasar vergüenza, pero no dejamos entrar a nadie", agrego el sindicalista, recordando el hecho que sucedió hace dos semanas.

Detalló que ya enviaron carta documento y que trabajan con abogados para que se revea la situación y puedan seguir en el edificio

Más noticias