Mendoza Miércoles, 17 de octubre de 2018

"Cuando uno pierde un hijo, piensa que solo a uno le pasa"

El Senado provincial dio media sanción a un protocolo para mujeres que perdieron su embarazo previo o posterior al parto. El testimonio desgarrador de una mujer

"Una madrugada, no sentía a mi bebé moverse. Llamé al ginecólogo y me mandó urgente al hospital. Me buscaron los latidos pero no los encontraron y me metieron de una al quirófano", contó Marisol Perrin, que perdió a su bebé cuando cursaba la semana 34 de embarazo.

Hace 4 años, cuando tenía 33, se quedó embarazada por primera vez de un varón, que lo llamó León, pero cuando esperaba las últimas semanas para darlo a luz, al bebé se le hizo un nudo en el cordón umbilical y le provocó la muerte súbita.

"En ese momento es un shock, no sabes qué hacer, qué pensar. Se te viene el mundo abajo y lo único que querés hacer, es morirte también", contó la mujer con la voz entrecortada

"Vos decís esto es una pesadilla, ya me voy a despertar, querés que no sea cierto, y no, no te despertás porque es verdad lo que te está pasando", agregó

Detalló que al año hizo siguiente de la pérdida, realizó una suelta de globos en la rotonda del mapa (San Rafael). Dijo que lo hizo como algo más bien familiar, pero poco a poco la gente se empezó a enterar, en un diario local le hicieron nota, y así, fue como se contactó con otras mamás que vivían el mismo dolor.

"Cuando uno pierde un hijo, piensa que solo a uno le pasa. Y cuando conocí a otras madres en mi misma situación, nos dimos cuenta que somos un montón los que sufrimos esa pérdida", manifestó.

Indicó que de esta manera fueron dando con más y más familias, con sus historias, y así formaron un grupo de ayuda mutua con el nombre "Rugido de Esperanza".

Contó que se sienten unidos y se comprenden porque al haber pasado por lo mismo, no tienen que describir lo que es el dolor de perder un hijo o porque todavía les sigue doliendo.

Marisol Perrín señaló que en este grupo conoció múltiples historias, muchas desgarradoras.

Dijo que en conjunto decidieron cambiar lo que les había pasado y que no podían creer que siguiera sucediendo.

A veces el entorno no los acompaña, sostuvo. Relató que fueron a un hospital público porque en muchos casos se encontraron con que ponían a una mamá con su bebé en brazos, al lado de una mamá con su bebé fallecido.

"Es terrible para ambas partes, una porque sufre la pérdida, y la otra porque está feliz y no puede disfrutar el momento", dijo.

Cuando lo planteamos, las enfermeras nos dijeron "tenés razón, no nos habíamos dado cuenta".

Marisol, consideró que no es de mala fe pero sí que hay mucha desinformación y mala comunicación de lo que le sucede a cada paciente.

"Por ejemplo, a mi vinieron a sacarme sangre y el enfermero me dijo '¿Negrita que haces acá? ¿Y tu bebé?', yo lo miré y le dije 'falleció, me hacen estudios para ver si hay algo más'", dijo.

"Otro caso es el de una mujer que pidió cambio de habitación y la mandaron a una al fondo del pasillo de maternidad lleno de cunas rotas", contó.

"En maternidad es un continuo llanto de bebés, y uno daría la vida por escuchar al suyo llorar y que estuviera ahí", agregó

Añadió que hay derechos que tienen y que no saben, por ejemplo, a verlo fallecido. Indicó que a veces no se lo dejan ver a la madre porque el ginecólogo no lo recomienda.

"Una está en shock y no puede decidir. Te dicen que no es lo mejor, pero en realidad uno necesita verlo, despedirse y poder procesar lo que le pasa"

"Hoy me arrepiento de no haberlo tenido más tiempo conmigo, porque en su momento pensé que me iban a retar", puntualizó.

También resaltó que muchos no saben cómo tratar o acompañar y que en el afán de ayudar dicen frases poco afortunadas, como "menos mal que no te lo llevaste a tu casa", "Ya vas a tener otros hijos", "¿Por qué tenés fotos del bebé en tu casa?, Es morboso".

Sostuvo que las familias enteras necesitan contención.

"Uno dice mamá, mamá, mamá ¿Y el papá? Yo me acuerdo, todo el mundo me venía a ver a mi a la habitación y mi marido estaba corriendo para todos lados con los trámites de defunción y de la cochería", aseveró.

Detalló que 1 de cada 4 embarazadas pierde el bebé, y en este mes de concientización y conmemoración de muertes fetales y perinatales, fue fundamental el proyecto impulsado por el senador provincial Mauricio Sat, para proteger a las mujeres que pierden a su hijo antes o durante el parto.

El proyecto

El Senado de Mendoza dio media sanción al Proyecto de Ley, mediante el cual se crea un Protocolo y se corrigen Prácticas Hospitalarias, tanto en efectores públicos como privados, hacia mujeres que pierden el embarazo de su hijo/a, ya sea previo al parto o a posterior en la maternidad del hospital.

Senador provincial por el PJ, Mauricio Sat.
Senador provincial por el PJ, Mauricio Sat.

"Hay un vacío normativo que a su vez, deriva en una práctica médica que no es la adecuada para la difícil circunstancia en que las progenitoras se encuentran en ese momento, y es deber del Estado, el que esas mujeres se sientan protegidas y contenidas frente al dolor de perder un hijo".

"Hoy por ejemplo, las mujeres que padecen esta dramática situación, terminan en la misma sala donde otras mujeres disfrutan de la felicidad con su bebé, con el impacto psíquico y emocional que eso conlleva", explicó Sat.

La iniciativa establece la adecuación de habitaciones especiales, donde la mujer pueda recibir información de sus derechos, con el apoyo de un gabinete de profesionales terapéuticos en caso de ser necesario.

El proyecto de ley indica que toda mujer tiene derecho, primero, a ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas. Segundo, a ser tratada con respeto, de modo individual y personalizado que le garantice la intimidad durante todo el proceso asistencial y tenga en consideración sus pautas culturales.

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