Mendoza Miércoles, 21 de noviembre de 2018

Cómo enfrentar el golpe de calor

En estos días de altas temperaturas en Mendoza, se está en riesgo de sufrir lo que habitualmente se denomina "golpe de calor", que se produce cuando el organismo no puede refrigerarse a través de los mecanismos normales como el sudor o a través de la respiración.

Esta situación puede producir síntomas a los que hay que prestar mucha atención.

Los más frecuentes son dolor de cabeza, sensación de fatiga, sed intensa, náuseas y vómitos, calambres musculares, convulsiones, sudoración -que cesa repentinamente-, somnolencia y respiración alterada.

Ante situaciones de esas características, el Ministerio de Salud de Mendoza recomendó que si una persona siente mareos o se desvanece, se la debe acostar en un lugar fresco, bajo techo.

Se le puede ofrecer una bebida rehidratante pero nunca infusiones calientes ni muy dulces, y se le puede colocar agua fría en las muñecas para aliviarla.

En todos los casos, y después de adoptar estas medidas, es fundamental concurrir rápidamente a la consulta médica en el centro de salud más cercano, porque el calor intenso afecta al aparato respiratorio, que no puede recibir todo el oxígeno necesario.

Todo ello produce una falta de riego y de oxigenación con consecuencias de compromiso cardiorrespiratorio con serio riesgo de vida.

Se detalló también que esta seria afección se puede evitar con algunas medidas sencillas, como beber abundante agua todo el día, evitar el ejercicio físico al aire libre en horas de sol intenso y permanecer en lugares frescos. De este modo, se puede prevenir el golpe de calor, la deshidratación o los trastornos gastrointestinales, entre otros problemas.

Grupos de riesgo

Cabe recordar que todos están expuestos a sufrir el golpe da calor pero hay que tener especiales cuidados con:

-Mayores de 75 años.

-Niños menores de 6 años.

-Recién nacidos.

-Personas con problemas de movilidad.

-Personas que realizan mucha actividad física.

-Personas con discapacidad física o mental.

-Personas con hipertensión arterial o problemas cardíacos.

-Personas con problemas respiratorios.

-Personas con diabetes o problemas de tiroides.

-Personas con Parkinson o demencia (Alzheimer).

-Personas que toman antidepresivos, tranquilizantes o diuréticos.

Fuente: Prensa.Mendoza.gov.ar

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