Ocurrió en Guaymallén

La Corte confirmó la condena de una pareja que sedó a su hija, la violó y le dio regalos para que guarde silencio

Una tía de la menor, hermana de la condenada, dijo que se vestía en forma provocativa y que el abusador "cometió un desliz como todo hombre"

La Suprema Corte de Justicia le puso punto final a la investigación contra una pareja de Guaymallén que sedó con pastillas a una menor de 12 años, la abusó sexualmente y luego le dio regalos para que guarde silencio. El máximo tribunal ratificó las penas de 8 años de cárcel para la madre y 11 años para el padrastro.

La defensa del hombre de 54 años y la mujer de 47 presentó un recurso para que la Corte provincial revise la sentencia que se ventiló en los primeros días de enero del año pasado.

El argumento principal fue cuestionar el relato que hizo la propia víctima asegurando que en juicio se le había dado "un valor decisivo" sin respetar el principio de inocencia de los sospechosos. Los abogados alegaron que el testimonio de la menor estaba influenciado por una de sus hermanas que "la llenó de odio y sed de venganza".

También indicaron que el informe médico que detectó un desgarro incompleto en las partes íntimas de la víctima también dice que puede ser una lesión congénita.

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La pareja condenada por el abuso sexual en Guaymallén -se pixela su rostro para proteger a la víctima-.

La pareja condenada por el abuso sexual en Guaymallén -se pixela su rostro para proteger a la víctima-.

Los ministros Mario Adaro, José Valerio y Pedro Llorente valoraron que las dos declaraciones que brindó la niña -una preliminar y otra en cámara Gesell- eran espontáneas, inestructuradas, con lenguajes gestuales y con signos de vergüenza e incomodidad, según determinaron los psicólogos.

Los jueces de la Corte tuvieron en cuenta la versión de las hermanas mayores de la niña -una de ellas tenía la tutela- a quienes les confesó el hecho y notaron cambios en su comportamiento.

También le restaron valor al testimonio de una tía de la niña, hermana de la madre, quien tenía "la clara intención de favorecer a su hermana" a decir que la menor provocaba con su vestimenta al abusador y que el hombre "cometió un desliz como todo hombre".

Con este fallo, que tuvo un abordaje con perspectiva de género, quedó firme la sentencia contra los abusadores al menos a nivel provincial, ya que la defensa todavía puede insistir con un recurso ante al Corte nacional.

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La pareja condenada por el abuso sexual en Guaymallén -se pixela su rostro para proteger a la víctima-.

La pareja condenada por el abuso sexual en Guaymallén -se pixela su rostro para proteger a la víctima-.

Abuso sexual en Guaymallén

La víctima del hecho tiene 12 años y si bien estaba a cargo de una de sus hermanas mayores los fines de semana o feriados solía pasarlos en la casa de su madre y padrastro, en Colonia Segovia, quienes tenían un puesto de verduras en la feria de Guaymallén.

En una de esas visitas, en febrero de 2018, la pequeña se estaba bañando. Al salir de la ducha, la progenitora le dio una pastilla asegurando que era para que no se enfermara. La niña de 12 años comenzó a sentirse decaída y se acostó a dormir.

El sueño era profundo, pero no tanto como para evitar sentir dolores en su zona genital. Cuando abrió los ojos, en estado de semiinconsciencia, vio al novio de su madre encima suyo. "¿Estás segura?", le preguntaba el sujeto a la progenitora, quien estaba parada al lado con la ropa de la menor en sus manos. La víctima volvió a dormirse. Cuando despertó de todo, su madre estaba poniéndole crema en sus partes íntimas.

La menor explicó que el hombre le compraba regalos, como patines o una tablet, y hasta le daba de comer lo que pedía para que guarde silencio: "El viernes yo quería comer hamburguesas y el siempre iba al supermercado y me las compraba".

El caso fue calificado como abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia. El hombre fue condenado a 11 años de prisión como autor material y la mujer a 8 años como partícipe necesaria.