Planeó todo. Utilizó un inhibidor de alarmas, fue sigiloso y concretó un robo en Chacras Park. Pero seguramente nunca se imaginó que terminaría atrapado con un botín de poco valor y recibiría una pena de un puñado de años de cárcel.

Minutos antes de las 11.30, una persona ingresó en una camioneta VW Tiguan. También ingresó al centro comercial. Pero nunca notó que cuando apretó el botón de su llavero nunca se activó la alarma del rodado. Es que Moyano tenía en su poder in inhibidor de cierre a distancia.

Chacras Park 2.jpg

Fue así que pudo abrir tranquilamente las puertas del vehículo de la víctima. No encontró mucho en su interior: dos anteojos de primera marca son sus respectivos estuches. Desde ese momento seguramente no se imaginó lo que terminó ocurriendo el jueves pasado.

Moyano fue identificado y detenido. El fiscal José García Mango le imputó el delito de hurto agravado por el uso de un instrumento similar a una llave falsa, delito que prevé de 1 a 6 años de cárcel.

Este jueves, el hombre decidió admitir su autoría en el hecho y fue condenado por el juez Diego Flamant. Pese a que es un delito excarcelable, terminó recibiendo 3 años y 5 meses de prisión en efectivo ya que tenía otra condena en suspenso desde el 2020 por otro robo. Para Moyano, fueron los anteojos más caros de mundo.

Seguir leyendo