En una complicada situación se encuentra un joven que, a días de haber cumplido 18 años, protagonizó un accidente vial estando ebrio y sin carnet de conducir. En el hecho ocurrido en Las Heras murió un peatón. Ahora la Justicia quiere que el joven conductor continúe alojado en el penal.
Este jueves, Claudio Adrián Villalba se sentó en el banquillo de acusados y escuchó las duras palabras que el fiscal de Tránsito, Fernando Giunta lanzó contra él.
El magistrado, tal como viene sosteniendo con los últimos casos similares, solicitó que le dicten la prisión preventiva por homicidio simple y lesiones graves, ambos con dolo eventual. Es decir, para el investigador el joven se representó en todo momento la consecuencia fatal que podría tener su accionar.
Esta tesis la fundó en tres puntos. En primer término, que conducía en estado de ebriedad ya que tenía 1,30 gramos de alcohol en sangre. Por otro lado, que no tenía carnet de conducir. De hecho el joven declaró en la causa y dijo que iba a sacárselo al otro día del accidente- Y por último, el exceso de velocidad que todavía no está probado mediante pericias mecánicas pero sí con las consecuencias del impacto porque además de atropellar a la víctima, chocó contra un árbol y arrancó un poste de luz.
Los abogados querellantes se adhirieron al pedido de la Fiscalía, entendiendo que el acusado debe seguir alojado en el penal ya que con esa calificación arriesga de 8 a 25 años de cárcel.
Por el lado de la defensa, reclamaron que el delito es un homicidio culposo agravado, es decir, un acto de negligencia al volante. Como tiene de 3 a 6 años de cárcel y puede ser una condena en suspenso, pidieron el inmediato recupero de la libertad.
El juez penal colegiado Federico Martínez estableció un cuarto intermedio y hasta el momento no se fijó fecha para resolver la situación.
Trágico
El 10 de febrero pasado, cerca de las 8.30, Jorge Quiroga (51) había salido de trabajar y se encontraba esperando un micro para regresar a su casa. Estaba parado en la intersección de ruta 30 y calle San Ramón. En ese momento fue atropellado por un VW Gol Trend y murió prácticamente en el acto.
El auto era manejado por Adrián Villalba, quien había cumplido 18 años el 16 de enero pasado. Estaba acompañado por una joven, quien sufrió graves heridas.
Según reconstruyó la Justicia, los jóvenes salieron del boliche Pecados en Lavalle y se dirigieron hasta el centro de Mendoza para dejar a algunos amigos. Luego Villalba regresó hacia Lavalle para llevar a su compañera, pero terminó desencadenando el violento choque.



