Lino Villar Cataldo
"En ese momento cuando está la muerte enfrente, no se piensa en que es médico, se piensa en que va a morir, y en ese instante la persona reacciona instintivamente. Allí efectué los disparos no con el fin de matar a nadie sino para que cese el ataque violento", detalló.
Antes de esa fatídica jornada de 2016, Villar Cataldo había sido asaltado en siete oportunidades, dos de las cuales habían sido entraderas en las que estuvo en peligro la vida de sus hijos porque les apoyaron el arma en la sien.
Por ese motivo, había tomado la decisión de dejar el arma cerca de la puerta del garaje, al alcance de la mano en caso de que lo volvieran a asaltar de ese modo.
Cómo sucedió todo
Villar Cataldo recuerda como si fuera ayer la secuencia en la que fue atacado y respondió disparando contra los asaltantes, lo que produjo la muerte de Ricardo Alberto "Nunu" Krabler, de 24 años.
"Apenas subí en el auto lo que recibí fue un golpe violento con un pistolón que me rompió la cabeza. Eso fue el comienzo del hecho. De ahí fui sacado en forma violenta del auto, tirándome al piso y no cesando la agresión, siendo amenazado de muerte", explicó el médico.
Lo que no recuerda es cómo llegó hasta el lugar de la casa en la que tiene el arma, a la salida del garaje, pero sabe que cayó cerca y pudo llegar, para luego disparar contra los delincuentes.
Su vida después del hecho
Cataldo dijo a Radio Nihuil que trató en lo posible, porque no es normal, de seguir atendiendo gente, de seguir operando, y que lo seguirá haciendo desde el día lunes.
Además, que desde que lo imputaron le embargaron todos los bienes, medida judicial que se mantuvo hasta el instante en el que lo absolvieron, tuvo que mudarse a un nuevo hogar y la casa en donde sucedió todo permanece abandonada.
Por otra parte, aseguró que no tuvo contacto con la familia del asaltante. "Es imposible porque sería exponerme nuevamente a esa circunstancia de muerte que sufrí en el primer momento. Por supuesto que me han amenazado", añadió.
En cuanto al hecho de ser juzgado por un jurado popular, dijo que fue difícil porque hasta último momento no se sabe qué va a pasar y que "debe ser horrible ser condenado cuando se es inocente".
Tras ser absuelto, el médico fue invitado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich a una reunión, en la que lo informaron sobre las medidas de seguridad que aplicarán para cuidarlo a él y a su familia.
"Realmente de mi parte le agradecí que fue tan claro desde el primer momento su concepto de quién era la víctima y lo equivocado que estaba transformar a una víctima en victimario", cerró Villar Cataldo.