La presentación se concretó este viernes a primera hora en la Sala 2 del máximo tribunal.

Es la última carta que juega el ex intendente peronista de Guaymallén antes de que, a las 16, un tribunal decida si lo mantiene en libertad, le otorga la prisión domiciliaria o lo manda a la cárcel para cumplir la condena a 4 años y 6 meses de prisión efectiva impuesta hace casi 3 años.

En la misma situación está su ex esposa, Claudia Sgró.

El abogado de Lobos y su ex esposa, Fernando Lúquez se presentó en los tribunales pasado el mediodía de este jueves, a poco de conocida la noticia de que sus clientes podrían ir presos a raíz de una decisión de la Corte local, que había confirmado la sentencia hace casi 2 meses, e interpuso un planteo de mantenimiento de libertad.

Pero a primera hora de este viernes sorprendió al acudir directamente a la Corte local.

De abajo hacia arriba, los jueces Del Pópolo, Crivelli y Gutiérrez del Barrio. A la derecha, Luis Lobos.

Pidió al máximo tribunal de justicia que ordene a los jueces Del Pópolo, Crivelli y Gutiérrez del Barrio mantener en libertad a Lobos y Sgró hasta que la Corte nacional resuelva la apelación.

Como segunda opción, que garantice la libertad en caso de que ese tribunal decida mandarlo a prisión y rechazar el planteo de mantenimiento de libertad.

Los argumentos de Luis Lobos para no ir a la cárcel

A la hora de argumentar su pedido para que Luis Lobos no vaya a la cárcel, el abogado Lúquez le planteó al tribunal que el derecho de la libertad de circular de ambos no puede afectarse mientras la sentencia condenatoria no está firme, es decir hasta que no sea confirmada incluso por la Corte de la Nación y se agoten todas las instancias de apelación posibles.

"Esa es la base constitucional del principio de inocencia", remarcó.

Luquez aseguró que los condenados no presentan peligro de fuga mientras se tramita el recurso de queja en la Corte nacional y recordó que ambos no tienen antecedentes penales y que se allanaron a todas las disposiciones procesales antes y después del juicio que los condenó en mayo de 2019 por el caso de los empleados municipales truchos.

No entorpecieron el desarrollo del proceso judicial ni se declararon en rebeldía.

Además, siguen viviendo en los domicilios declarados ante la Justicia y siguen vinculados a los familiares de siempre, es decir que tienen arraigo en Mendoza. Sgró, de hecho, tiene 2 hijos y convive con uno de ellos. Nada ha cambiado; son otros argumentos de la defensa técnica para que el tribunal no los mande a la cárcel.

Tampoco se han desprendido de sus bienes patrimoniales, lo que llevaría a pensar en la posibilidad de evadir responsabilidades.

Pidió el letrado, además, que el tribunal considere, en caso de rechazar que ambos sigan libres, que disponga un régimen de detención domiciliaria, es decir, que Lobos y Sgró queden presos en sus propias casas mientras la Corte de la Nación resuelva el recurso de queja.

En caso de aprobarse esta solicitud, la Justicia deberá hacer encuestas ambientales sobre los domicilios fijados, cuando no disponer de la colocación de tobilleras electrónicas de monitoreo satelital para cada uno de ellos.

Temas relacionados: