Los defensores de Cacho Garay recusaron a la fiscal de Violencia de Género Mónica Fernández Poblet por "pérdida de objetividad y por amistad con el juez Federico Martínez", quien está a cargo del proceso del humorista mendocino, quien fue denunciado por violencia de género y abuso sexual por su ex esposa Verónica Macías.
La defensa de Cacho Garay recusó a la fiscal Fernández Poblet por "pérdida de objetividad"
Garay y la ex empleada legislativa Sandra Astudillo Staffolani perdieron el beneficio de la prisión domiciliaria y pasaron al penal. En el caso del humorista, se quedará el fin de semana en un anexo del Polo Judicial.
Los abogados Daniel Romero y Juan Pablo Ildarraz presentaron la recusación a última hora del jueves para apartar a la fiscal Fernández Poblet, quien tomó la causa en lugar de su par Daniel Carniello, recusado por los defensores de Verónica Macías, ex de Cacho Garay.
Según indicaron, el pedido presentado tiene que ver con una foto que circuló en las redes sociales en la cual se ve al juez Federico Martínez, quien lleva adelante el proceso de Cacho Garay, en un evento y detrás de él la fiscal Fernández Poblet. Por esa imagen es que los letrados indicaron que existe una amistar entre ellos dos y de ser así no se garantiza el proceso.
►TE PUEDE INTERESAR: Habló la nueva fiscal del caso contra Cacho Garay: "La expectativa de fuga es muy alta"
El otro motivo está vinculado por la "pérdida de objetividad" ya que, según los abogados del humorista, no resolvió algunos pedidos de pruebas que hicieron. Los abogados buscan sacar del medio a la fiscal que pidió que el humorista siga el proceso desde el penal.
Ahora esperan que la fiscal adjunta, Paula Quiroga, sea quien resuelva. De todas maneras, el planteo de los abogados no afectó a la audiencia de este viernes y la decisión de la fiscal adjunta puede ocurrir después.
Cacho Garay bajo la lupa de la Justicia
El humorista mendocino de 68 años, denunciado por su ex esposa Verónica Macías por gravísimos abusos, está imputado por amenazas agravadas, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, abuso sexual con acceso carnal, privación de la libertad agravada y desobediencia a una orden judicial, lo que prevé una pena que va de 8 a 32 años. Hasta este viernes cerca del mediodía permanecía con prisión domiciliaria en la casa de su hermana en Coquimbito, Maipú.
Mientras, Sandra Astudillo Staffolani, la ex empleada legislativa de 56 años, está acusada por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la participación de dos o más persona y por el uso de armas, lo que contempla una pena de 8 a 20 años.
La mujer estaba con prisión domiciliaria en Luján, pero sin ser monitoreada y a cinco cuadras de donde vive Verónica Macías, expresó la fiscal Fernández Poblet. También quedó tras las rejas este viernes por decisión de la Justicia.
►TE PUEDE INTERESAR: Imputaron a un amigo de Cacho Garay por amenazar a Verónica Macías: "Si hablás, estás muerta"






