A juicio por tirotearse con otra banda y matar a un joven que nada tenía que ver

Por UNO

No hay vuelta atrás. Gabriel Ruiz Guzmán (34) y Diego Gastón Lozano (40) se sentarán en el banquillo de acusados. Deberán responder por el asesinato de Franco Pérez, el joven de 23 años que murió en medio de un tiroteo en el cual no tenía nada que ver.

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Muchas vueltas dio el expediente desde mediados de diciembre. Incluso hasta en un momento hubo más de media docena de sospechosos en la causa.

Pero son estas dos personas quienes quedaron imputados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, ambos en calidad de coautores, aunque para el fiscal Gustavo Pirrello fue Ruiz quien efectuó los disparos y Lozano quien manejaba el vehículo.

Los otros jóvenes que estuvieron vinculados a la causa también estuvieron dentro de ese rodado, según la tesis fiscal, pero no tuvieron ningún tipo de participación en el crimen de Pupi Pérez.

Este miércoles se realizó la audiencia preliminar donde se ofrecieron las pruebas que se ventilarán durante el debate y ahora resta fijar fecha para el proceso oral y público, la cual no será en un plazo mayor a 30 días.

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La ligó de arriba

Un cruce de miradas, una discusión, una pelea, un tiroteo y la muerte de un inocente. Toda esta secuencia comenzó en la tarde noche del domingo 16 de diciembre pasado en Godoy Cruz.

Una persona que trabaja en una rotisería en calles Sarmiento y Terrada se dirigió hacia una heladería ubicada a dos cuadras, en el cruce de Sarmiento y Vélez Sarsfield.

En ese momento, unos jóvenes que estaban en una parada de colectivos comenzaron a increparlo por lo que se retiró del lugar. El chico volvió a su puesto de trabajo y regresó con su jefe y otro empleado. Se desarrolló una riña pero la facción contraria ya estaba conformada por 6 personas.

Minutos después volvieron a la rotisería y apareció en escena un auto Renault Clio con los contrincantes que comenzaron a perseguir a una moto ocupada por amigos de los rotiseros. Según sostiene la acusación, en medio de la persecución Gabriel Ruiz se sentó en la ventanilla del acompañante y empezó a efectuar disparos.

Pupi Pérez, estudiante de Educación Física, pasaba por el lugar tras salir de su casa y dirigirse a la de un amigo, ubicada a dos cuadras. Quedó en medio de la balacera y falleció al recibir impactos de bala en su cuerpo.

Tras varios llamados al 911, personal policial detuvo al auto y los sospechosos a las pocas cuadras, en el interior del barrio SOEVA II, donde reside la familia Ruiz. Recién en junio de este año fue capturado en Guaymallén Diego Lozano, el sospechoso que faltaba.