Investigación en San Rafael

Cinco años y medio de prisión para estilista acusado de proxeneta y narco

Por UNO

En pocos años Darío Omar Carbajal (59) pasó de ser uno de los más reconocidos estilistas de San Rafael a estar condenado como narcotraficante y proxeneta.

En los primeros días de julio finalizó la investigación que había comenzado en 2017. Carbajal decidió resolver todo en un juicio abreviado donde reconoció su autoría y recibió cinco años y cinco meses de prisión, además del pago de una multa de 112.500 pesos.

La calificación legal fue promoción y explotación de prostitución agravados y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

El expediente nació gracias a un llamado anónimo de alguien que aseguraba que un hombre la explotaba sexualmente y hasta la utilizaba para vender cocaína. La denunciante aportó los números de teléfono del sindicado y los investigadores lograron identificar a Carbajal.

Comenzaron a realizar un trabajo de hormiga con vigilancias en su domicilio ubicado en calle Chile al 379. Los pesquisas notaron que personas, generalmente hombres, solían ingresar al domicilio donde estaban algunos minutos y luego se retiraban.

Esto motivó un allanamiento que se realizó el 26 de octubre de 2017 y se encontró cocaína en la propiedad. En paralelo se iban sumando denuncias realizadas por madres que aseguraban que sus hijas eran explotadas sexualmente por el estilista.

Fue clave el relato de una de las víctimas, quien aseguró que conoció a Carbajal en un boliche cuando tenía 18 años. Cuando se afianzó la relación comenzó a trabajar para él. La mujer relató que cobraba 1.500 pesos por cada servicio sexual pero debía pagarle la mitad al estilista. Además detalló que algunos días debía estar con 13 clientes.

Con respecto a las drogas, aseguró que en un primer momento el proxeneta les convidaba cocaína pero que luego comenzó a descontarla de sus servicios sexuales, a razón de 500 pesos cada gramo.

Incluso agregó que solía utilizarla como mula para realizar los traslados de cocaína desde el Gran Mendoza hacia San Rafael y que en una ocasión fue violada y robada por personas que la acompañaban en esa logística.

El relato de esta mujer fue avalado por peritos psicólogos que aseguraron que es coherente y creíble.

Otra de las pruebas que complicó al acusado fueron la información que se obtuvo de su teléfono celular. Por ejemplo, se encontró una conversación con un cliente a quien le decía que a esa hora no podía venderle droga pero que "el Kevin -un menor de 17 años- va en un ratito a su casa y ahí sí te puede ver".

Como el juicio se resolvió en forma abreviada, Carbajal recibió una pena cercana a la mínima -arriesgaba de 5 a 25 años de cárcel-, aunque algunos meses más por la cantidad de víctimas de explotación sexual y por ser cocaína la droga que traficaba.

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