Debieron pasar más de cinco años, dos juicios y hasta la muerte de su madre para que el caso Lucas Carrasco (22) tenga punto final. Este jueves el tribunal dictará el fallo contra el policía Diego Guzmán Salazar (29), quien puede recibir una dura pena o terminar absuelto.
Cerca de las 9, los jueces Mauricio Juan, Eduardo Martearena y Laura Guajardo reanudarán el debate y le darán la última posibilidad de declarar al efectivo de Infantería. Luego pasarán a deliberar y horas después se emitirá la tan esperada sentencia.
Esperada no sólo por el tiempo que ha pasado desde que el joven hincha de Independiente Rivadavia murió, sino también por el aletargado proceso judicial que vivió su familia.
Crónica de la Justicia tardía
Aproximadamente a las 21.45 del 14 de marzo de 2014, Lucas Carrasco recibió el impacto de un objeto contundente en su cabeza que le produjo graves lesiones. El joven estaba en las inmediaciones del estadio de la Lepra, donde se había generado incidentes tras suspenderse el partido contra Instituto de Córdoba debido a un corte de luz.
Carrasco quedó internado en el Hospital Central pero murió dos días después. La investigación avanzó y el apuntado fue Guzmán, un policía de Infantería que ese día manipulada la escopeta de gas lacrimógeno. Para los detectives, fue un proyectil de esas características lo que terminó con la vida del joven.
A mediados de 2016, Guzmán llegó a juicio. Estaba imputado por homicidio culposo e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Cuando el debate estaba en instancias finales, fue declarado nulo porque estar más de 15 días sin realizarse una audiencia. De hecho, en la jornada que debía reanudarse para evitar esto, el juez José Valerio -hoy ministro de la Corte- presentó un certificado de enfermedad.
Entre esa situación y la espera de arrancar un nuevo juicio, Viviana Espina, la madre de Lucas y principal activista en la causa, se quitó al vida.
La realización de segundo juicio también se demoró porque la defensa del policía Guzmán no aceptaba a los hermanos de Carrasco como querellantes en el nuevo debate.
Finalmente en agosto de 2018 comenzó el debate que también tuvo varias demoras debido al cambio de la defensa del uniformado -echó a su abogado particular y quedó con un defensor oficial- y al agravamiento de la calificación que realizó el fiscal Darío Tagua.
Hace casi dos semanas, se realizaron los alegatos donde el magistrado solicitó que Guzmán sea condenado a 18 años de cárcel por homicidio simple con dolo eventual agravado por el uso de arma de fuego y por producirae tras un espectáculo deportivo. Los querellantes Lucas Lecour y Sergio Salinas adhirieron a ese reclamo.
En tanto que el defensor oficial Rafael Manzur solicitó la absolución o, en segundo término, una condena pero bajo la calificación de homicidio culposo -de 2 a 5 años-.



