El mate, infusión sagrada, tiene sus monumentos que adornan ciudades y pueblos a lo largo de nuestro país y Latinoamérica.
El mate, o más precisamente la yerba mate, primero fue aprovechada por los pueblos guaraníes en la época precolombina y ya en tiempos modernos es parte fundamental del acervo cultural en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y otros países, convirtiéndose en parte de sus tradiciones y costumbres.
Compañero ideal, el mate significa compartir, amistad y compañía. Tal es la fuerza de su importancia que en muchos países del Cono Sur tiene su propio monumento. Disfruta viendo algunos de ellos y ojalá puedas visitarlos!
Embed
El monumento al mate más grande del mundo forjada en hierro y hormigón se erige en el Parque Rodó de la ciudad de San José, 90 km al noroeste de Montevideo, Uruguay.
Embed
Monumento al matero. Se encuentra en Posadas, Misiones.
Embed
Colorido homenaje al mate en Santa Ana, Brasil.
Embed
Un vegetal “monumento al mate” en la Casa de la Yerba Mate de Apóstoles, Misiones, ciudad denominada capital de la Yerba Mate.
Embed
En el Municipio de Tigre, Buenos Aires. El Museo del Mate, un recorrido con reliquias, rarezas e historia de la clásica infusión que se consume en el país.
Embed
Porto Alegre, Brasil.
Embed
Monumento al chimarrao en Rio Grande del Sur, Brasil.
Embed
Nuestra Señora Gaucha del Mate tiene su monumento en la zona portuaria de Gualeguaychu.
Embed
Escultura del mate en Bella Vista, Paraguay.
Embed
Escultura al mate, hecha en madera, situada en un parque de Cochrane, patagonia chilena.
Embed
En una esquina de Palomar, Buenos Aires.
Embed
El mate decora una plaza en Apóstoles, Misiones.
Embed
El mate emplazado en una rambla ubicada en el "Triángulo de Bernal", provincia de Buenos Aires.