En ocasiones se puede perdonar, a veces se puede olvidar, pero es complicado. En contadas ocasiones se perdona y se olvida. La capacidad para perdonar errores depende de cada uno, y de los signos del Zodiaco.
Aries
Puro fuego, capaz de escupir las mayores barbaridades por su boca y de soltar las palabras más hirientes y los insultos más sangrantes, con tal de no quedar por debajo, con tal de defenderse a toda costa. Es capaz de destruir todo en cuestión de minutos, pero después de eso, llega lo que parecía que no llegaría nunca, la calma… Aries es pasional e impulsivo, las premeditaciones no son lo suyo, no tiene plan A, B y C en la vida. Cuando se enfadas o lo hacen enfadar explotan con la misma intensidad que una bomba atómica, pero después de hacerlo vuelven a su paz y a otra cosa mariposa.
Tauro
La cosa se complica con los taurinos, y es que, tienen un nivel de testarudez mucho más alto que los demás signos. El orgullo en ocasiones no los deja ni perdonar ni olvidar, pero el tiempo al final, acaba curando hasta las heridas más profundas y si de verdad ven que alguien está la suficientemente arrepentido y además, ha hecho lo posible por demostrarlo, tiene un alto porcentaje de posibilidades de ser perdonado. Por eso, siempre se ha dicho que antes de hacer daño a Tauro se piense dos veces si merecerá la pena, porque será algo que se quede clavado en el torito de por vida.
Géminis
Lo de Géminis es caso grave, y de verdad. Están representados por los Gemelos y en su personalidad cambiante hay dos lados muy pero muy distintos. Por eso, por mucho que digan hoy que han perdonado, no hay que confiarse, basta que su otro gemelo le susurre en voz bajita al oído lo mal que se lo hicieron pasar para que cambien de opinión, Un día pueden olvidarse incluso de lo que pasó, su cabeza está dándole vueltas a otros asuntos mucho más interesantes, pero de repente, en una semana, vuelve ese dolor que se les clava en el pecho y los hace recordar lo malos que fueron con ellos. Lo reviven con tal intensidad que hasta asusta.
Cáncer
El cangrejo no puede olvidar, ni puede, ni quiere. Recuerda cada una de las cosas que han pasado por su vida como si fuera un tesoro. No se avergüenza de casi nada, y aunque pueda hacerlo en algún momento, no se arrepiente. Sus recuerdos son prácticamente fotografías archivadas en su cabeza por año, por lugar, por sensaciones vividas, pero, a diferencia de otros signos que tampoco olvidan, el rencor no le dura eternamente, es más, tiene más facilidad para perdonar a los demás que para perdonarse a sí mismo.
Leo
A pesar de que son un signo de fuego, y como tal son explosivos, intensos y tienen un mal humor que a veces es mejor no despertar, tienen el don de saber perdonar, Eso sí, después de que se han arrodillado ante ello y les han pedido disculpas mil veces. Pero ojo, solamente si han sabido recular bien y a tiempo, el león podrá perdonar. A veces incluso sabe olvidar, porque sí, porque es muy fiero, pero por dentro no quiere tener odio ni rencor hacia nadie.
Virgo
No es un signo que quiera cometer los mismos errores cada poco tiempo. De hecho, le encantaría que no se repitieran jamás. Pero bueno, por unas cosas u otras, y a veces sin querer, esto pasa. Quizás en menor medida que otros porque los de Virgo no olvidan, y eso, cuando se trata de un bien para uno mismo es algo extraordinario. Gracias a tener en su mente siempre su pasado han esquivado daños que, de no hacerlo, los hubieran llevado por el camino de la amargura, pero a veces están tan camuflados y tan escondidos que se han dejado llevar sin saber que en realidad era mucho más de lo mismo.
Libra
Libra necesita la paz mental, el equilibrio en su vida, la armonía y las cosas claras y sin rencores. Por eso, acaba perdonando, pero eso sí, le lleva un buen tiempo, a veces un tiempo que parece no tener fin jamás y es que, cuando algo se le cruza a Libra, se le cruza pero bien, y cuando se siente herido, el dolor le llega al alma, por mucha “pequeñez” que parezca.
Escorpio
Los escorpiones no perdonan y no olvidan, las cosas como son. No significa que no puedan comportarse “decentemente” cuando ha habido perdón por parte del otro, pero si se la han hecho gorda, por muchas disculpas habidas y por haber (que las aceptarán), las cosas no serán tal y como eran. Ni por asomo. Una de las cosas que caracterizan a los de escorpio es precisamente esa, que quien se las hace, se las paga.
Sagitario
Inevitablemente los de Sagitario no olvidan, y bueno, lo de perdonar habría que tomarlo siempre entre comillas porque, a veces sin querer y otras veces queriendo, reabren esos asuntos del pasado que para los sagitarianos no están del todo solucionados. Tienen memoria selectiva, no olvidan nada pero si habrá cosas que los afecten más, otras que los afecten menos y otras que no los afecten nada. ¿Perdonar? Quizás, posiblemente de la boca para afuera, pero cuando el corazón está dañado costará que vuelva a latir de la misma forma.
Capricornio
No olvidan, no perdonan (aunque digan que sí) y no van a cambiar, porque no, porque no se les da la gana, porque ya han pasado demasiado y porque en su mente siempre está esta frase, “quien la hace una vez, la hace mil”. Y eso no se lo van a sacar de la cabeza. Por eso, un buen consejo para los que aún piensan si hacer alguna “jugada” a Capricornio, es este, “no dañes su orgullo si quieres vivir tranquilo y en paz”.
Acuario
Acuario perdonará y quizás incluso lo olvide porque no hay nada más valioso como vivir en paz, con la conciencia tranquila y sin que nada la perturbe, lo tiene claro, el problema es que a veces, lo hace demasiado rápido. Quiere creer que las personas, la gran mayoría de las personas, tienen buenas intenciones y da demasiadas oportunidades cuando debería cortar mucho antes, de raíz… Por eso, aguanta una, y otra, y otra, pero llega un día en que se marcha, sin más.
Piscis
Es un signo de agua así que, cuidadito cuidadito, la “sensiblería” esa a la que están acostumbrados los de este signo se vuelve cabrona cuando los encienden, cuando le fallan o cuando le hacen daño deliberadamente. A pesar de que quieren que su mente se quede en ese mundo de color de rosa que tanto les gusta, cuando bajan a la realidad de vez en cuando y se dan cuenta de la maldad de algunas personas, lo bueno que podían llegar a ser se convierte en algo terrible, de verdad.



