Sole Fernández, hija de Tití, murió el 2 de julio de 2014 en un accidente provocado por un hombre que fue condenado a prisión por el choque en la ruta de San Pablo a Belo Horizonte, mientras se disputaba el Mundial de Fútbol en Brasil.
Te puede interesar: Florencia Peña entrenó en microtanga y explotaron los celulares de sus fans
Como cada año desde aquella trágica madrugada, el periodisa deportivo Tití Fernández celebra el día del padre de manera especial y nostálgica.
Norita, su esposa, le hizo un regalo en nombre de su hija para que Sole esté presente y Tití la sienta cerca.
"Todos los días del padre, Norita me regala algo en nombre de Sole. Lamentablemente hace 6 años que mi nenita no está para decirme «FELIZ DÍA PA, TE AMO». Yo también te amo Sole. La campera es hermosa, la voy a lucir orgulloso", escribió el propio Tití en las redes sociales para mostrar el obsequio.
Te puede interesar: El primer plano de Wanda Nara en la piscina, sin maquillaje e híper escotada
Su esposa, mientras describía el presente, no pudo evitar las lágrimas y emocionó a todos los seguidores de Twitter del periodista que le dieron un fuerte apoyo.
El 2 de julio de 2014, el auto en el que viajaba María Soledad Fernández fue chocado en la ruta de San Pablo a Belo Horizonte, en Brasil. El auto volcó y ella salió despedida del vehículo, cayendo seis metros por un barranco.
El accidente ocurrió en el kilómetro 619 de la ruta BR-381 en Oliveira, en la región central de Minas Gerais.
Junto a Sole, viajaban otros dos periodistas, Fernando Bruno, de 41 años, y Daniel Tervidovicius, 43, quienes sufrieron lesiones leves. Ambos viajaban adelante con el cinturón de seguridad. La hija de Tití estaba atrás, sin el cinturón.




