"A Matilda la tengo un poco encerrada porque me da mucho miedo la inseguridad. No puedo ir a la plaza con mi hija. Como vivo los fines de semana en Nordelta, ahí salimos un poco más. Pero en la semana estoy en mi departamento en Núñez y me cuesta sacarla", reconoció Luciana Salazar, en diálogo con La Nación.
El miedo no tiene nada que ver con el alto perfil que cultivó Luciana en sus años en el medio. "No tengo miedo porque soy conocida, sino por lo que pasa en general con todo el mundo. La inseguridad es un tema que me tiene aterrada, en paranoia. Hasta me da miedo que la secuestren. En Miami salgo, camino todo el día con ella, pero acá no", admitió.
La rubia también opinó sobre su crianza con Matilda. "Me felicito por haberme puesto límites en la sobreprotección. Me gusta criar una nena valiente, que no se ponga a llorar por cualquier cosa. Pensé que iba a ser sobreprotectora, pero me cuido mucho con eso. No le transmito miedos ni ansiedad"




