Caroline Flack, conductora de Love Island y exnovia de Harry Styles, fue hallada muerta este sábado, a los 40 años tras quitarse la vida.
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Caroline tenía 40 años y sufría problemas de ansiedad y depresión para los que se medicaba. Según su círculo más íntimo, estaba aterrada por el juicio al que debía enfrentarse tras ser acusada de haber atacado a su novio, Lewis Burton. Según la acusación, Flack descubrió que el tenista británico le era infiel tras leer unos mensajes en su teléfono móvil y lo había agredido físicamente con una lámpara mientras dormía. Él lo desmintió, pero eso no impidió que ella fuera detenida y puesta en libertad bajo fianza.
El juicio iba a ser en marzo y la joven, destrozada, escribió una carta que nunca llegó a publicar por recomendación de sus abogados. Este miércoles, su madre se ha encargado de hacerla pública a través del diario Eastern Daily.
"Para muchas personas, ser arrestada por agresión es una manera extrema de tener una especie de revelación espiritual y de despertar, pero para mí se ha convertido en normal. He afrontado muchas situaciones de estrés en mi vida. He aceptado opiniones sobre mi vida tóxicas y vergonzosas durante diez años y todavía me digo a mí misma que es parte de mi trabajo. No me quejo", comienza la carta. "El problema de esconder las cosas debajo de la alfombra es que siguen ahí, y un día alguien levantará esa alfombra y lo único que sentirás es culpa y vergüenza".
Flack cuenta que el episodio por el que fue arrestada el 12 de diciembre de 2019 la dejó completamente vacía: "En 24 horas me arrebataron todo mi mundo y mi futuro, todos los muros que había tardado tanto en construir a mi alrededor, se derrumbaron. Estoy de repente en un escenario diferente y todo el mundo es testigo de lo que pasa. Siempre me he responsabilizado de lo ocurrido aquella noche. Incluso entonces. Pero la verdad es que fue un accidente. Tengo crisis emocionales desde hace tiempo, pero no soy una maltratadora. Tuvimos una discusión y ocurrió un accidente. Un accidente. La sangre que alguien vendió a un periódico era la mía y fue algo muy triste y personal".
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La presentadora explicaba que toda esta situación había afectado a su familia y amigos, algo que le dolía profundamente: "La razón por la que estoy hablando ahora es porque mi familia no puede más. He perdido mi trabajo. Mi hogar. Mi capacidad de hablar. Y la verdad ha escapado a mi control para convertirse en espectáculo. No puedo pasar cada día escondida y que me digan lo que no puedo decir o que no puedo hablar con alguien. Siento lo que he traído sobre mi familia y lo que mis amigos han tenido que afrontar. No pienso en cómo voy a recuperar mi carrera, sino en cómo voy a recuperar mi vida y la de mi familia. No puedo decir nada más", finaliza.
La madre de Caroline ha contado que su hija le envió este mensaje en enero, pero que no lo compartió en las redes por consejo de sus asesores: "Ella quería que se escuchara su voz. Había muchas mentiras y así es como mi familia y ella se sentían y me gustaría que la gente leyera sus propias palabras. Carrie estaba rodeada de amigos y de cariño, pero esto fue demasiado para ella".


