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Conmovedora carta de Karina Gao en Instagram, en su 31 semana de embarazo

La famosa cocinera del programa de Flor Peña, Karina Gao, compartió parte de su intimidad en una emotiva carta que cosechó miles de me gusta en Instagram

Karina Gao, la cocinera del programa de Flor Peña que en febrero debió ser inducida a coma farmacológico durante el tratamiento de la neumonía bilateral que padeció por coronavirus, entró en la semana 31 de su embarazo y conmovió a sus seguidores con una carta en Instagram.

Después de pasar momentos muy complicados y de estar 12 días en coma, la famosa chef se volcó a las redes sociales para hablar de su historia de vida, de su familia y de cómo llegó de China a Argentina en 1993, cuando solo tenía 9 años.

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"Cuando recién había llegado a Argentina, los primeros meses mi papá arrancó trabajando de albañil, electricista, arregla tutti... trabajaba de cualquier changa que conseguía. Hasta que consiguió un trabajo fijo como repositor en el super de un señor de la comunidad", comenzó diciendo Karina Gao.

"Un día para su sorpresa, llevando un pedido a una señora mayor hasta su casa, le dio $1 de propina. En ese momento, 1993, $1 era 3 veces el boleto del colectivo, podías comprar 3 kgs de papas blancas, 5kgs de papas negras, y muchas muchas cosas", explica para situarnos en aquel momento de convertibilidad.

"A la noche, llegó a casa, y me dió una bolsa con 5 bombones. Lo hizo a escondidas para que mi mamá no lo retara por no haberlo ahorrado", cuenta. "Abrí uno con mucho cuidado, lo comí lentamente para poder saborear lo más posible, y creo que no me comía el envoltorio porque no se podía. Tenía una sonrisa de punta a punta. Era, y creo que cada vez que recuerde, uno de los momentos más felices de mi vida", aseguró la concinera de Flor de Equipo en Instagram.

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Esta es la imagen con la que Karina Gao acompañó su recuerdo en Instagram

Esta es la imagen con la que Karina Gao acompañó su recuerdo en Instagram

Y entonces recordó, mientras espera su tercer hijo: "Más grande, con más recursos, cada vez la felicidad era más costosa: un celular, un viaje, ropas, cosas banales... y uno empieza a perderse en el mundo material, y empieza a olvidar un poco de esas pequeñas cosas de la vida que te dan felicidad inmensa".

"Pero por esas cosas del destino, la vida me dio una patada, o una llamada de atención y hoy, me hizo sentir nuevamente la simpleza de la felicidad. Hoy, la felicidad es el despertar de cada mañana, poder abrazar a mis seres queridos, poder reír, poder llorar, poder comer un budín de chocolate sin ahogarme. La felicidad es simplemente respirar", concluyó después de haberla pasado realmente mal el mes pasado.