A pocos meses de cumplir 77 años, el carismático cocinero vasco Karlos Arguiñano confirmó los rumores sobre su eventual retiro. Durante una emisión de "Cocina abierta" habló con naturalidad sobre su futuro profesional, despejando dudas sin cerrar completamente la puerta a nuevos proyectos.
Famoso cocinero de la televisión está en la "recta final": el adiós a una leyenda
El chef guipuzcoano Karlos Arguiñano reveló durante su programa que se encuentra en los últimos años de su carrera como cocinero televisivo

Este anuncio impactó a sus fieles televidentes, quienes durante décadas disfrutaron de sus recetas, consejos y humor característico.
Un cocinero querido
Karlos Arguiñano dedicó casi toda su vida al mundo de la cocina, transformándose en referente de la gastronomía española. Sus programas televisivos llevaron la alta cocina a miles de hogares con lenguaje accesible y divertido.
"Estoy en la recta final de mi carrera pero no sé cuánto voy a durar, 2, 3 o 5 años", explicó el chef con buen humor, añadiendo: "No estoy acabado ni mucho menos".
Con estilo inconfundible, Arguiñano bromeó comparándose con una acelga más que con una lechuga, manteniendo intacto el humor que lo caracterizó durante toda su trayectoria.
Su impacto en la televisión trascendió lo culinario. Muchos sintonizaban su programa tanto por sus anécdotas y chistes como por las recetas que compartía.
El maestro de los fogones
La figura de Arguiñano transformó la televisión española. Cuando pocos apostaban por programas de cocina en prime time, demostró que la gastronomía podía ser entretenida, educativa y rentable.
El chef logró convertir la preparación de platos en un espectáculo televisivo completo, donde su personalidad resultaba tan importante como los ingredientes.
Karlos Arguiñano recibió numerosos reconocimientos, incluyendo una estrella Michelin para su restaurante, aunque siempre mantuvo los pies en la tierra.
Su eventual retirada generó reacciones inmediatas en redes sociales, donde miles expresaron gratitud por tantos años de compañía en las cocinas de sus hogares.
Este anuncio marca el inicio del final de una era para la televisión gastronómica en España, aunque como el propio cocinero advirtió, aún queda Arguiñano para rato.