El gobierno de Javier Milei ratificó su respaldo a la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de asumir un rol central en la conducción de Venezuela, y descartó de manera simultánea un llamado inmediato a elecciones libres en el país caribeño, en medio de un contexto regional complejo y creciente presión diplomática internacional.
El gobierno de Javier Milei respaldó el plan de Trump para Venezuela y descartó un llamado a elecciones
Sostuvieron que un proceso electoral en Venezuela no podría ser "ni libre ni justo” mientras persista la estructura armada que desplegó el gobierno de Maduro
La postura oficial se consolidó tras una serie de gestos diplomáticos del presidente argentino y su entorno más cercano, en un escenario marcado por la tensión internacional y el debate sobre la viabilidad de una transición política en Venezuela.
“Llamar a elecciones es un delirio”
Desde la Casa Rosada sostuvieron que un proceso electoral en Venezuela no podría ser "ni libre ni justo” mientras persista la estructura armada que desplegó el gobierno de Nicolás Maduro. "Llamar a elecciones es un delirio debido a que todavía queda la estructura armada de lo que supo ser el gobierno que lideraba Maduro en Venezuela. No podría haber un proceso de libre elección”, afirmó una fuente con acceso directo al despacho presidencial.
Este argumento se suma a la narrativa oficial sobre la necesidad de condiciones mínimas de seguridad y equilibrio político antes de considerar votaciones, una postura que contrasta con los llamados internacionales a un proceso comicial como vía para una transición pacífica.
El respaldo a Trump, pese a elogios previos a Machado
El alineamiento con Washington se produjo incluso después de que Milei elogió públicamente a María Corina Machado, la líder opositora venezolana, el mismo sábado en que se produjo el desembarco de tropas estadounidenses en Venezuela. En esos días, el presidente también mantuvo conversaciones con líderes extranjeros, incluida una llamada con Emmanuel Macron, presidente de Francia, para evaluar la situación en el país caribeño.
Sin embargo, tras el planteo de Trump de intervenir en el destino político de Venezuela, la postura argentina se movió en la dirección del republicano. Según voceros oficiales, cuanto más firme fue la decisión de Trump, más sólida fue la adhesión de Milei, incluso más allá del reconocimiento hacia Machado como figura opositora.
“No inspira respeto”: Trump sobre María Corina Machado
En una frase que generó amplio debate, Trump dijo que Machado “no cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país”, aunque la definió como “una mujer amable”. El republicano también señaló que Estados Unidos se haría cargo de los destinos del país caribeño, reafirmando su postura de intervención, algo que el gobierno argentino respaldó explícitamente.
A pesar de los elogios iniciales a Machado, desde la administración libertaria celebraron la estrategia de Trump y el papel dominante que la agenda estadounidense busca desempeñar en Venezuela. El pasado lunes, el canciller Pablo Quirno debió desmentir versiones periodísticas que sostenían que, en diálogo con Macron, Milei promovía la llegada de otro opositor venezolano, Edmundo González Urrutia, al poder. El funcionario aclaró que esa línea no forma parte de la estrategia diplomática oficial.
Este pronunciamiento puso fin a especulaciones sobre el papel de Argentina en la reorganización política venezolana y dejó en evidencia el apoyo explícito a la decisión de Trump como eje principal.
Expectativas por el gendarme Nahuel Gallo
En la mesa chica que rodea al presidente también hay atención puesta en la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024.
En consonancia con lo expresado por el embajador argentino ante la Organización de las Naciones Unidas, Francisco Tropepi, quien exigió su liberación inmediata, en Balcarce 50 aseguraron que aún no hay novedades, aunque se mantienen a la espera de información.
“Por el momento no ha habido cambios, pero estamos en vísperas de información”, indicaron fuentes oficiales.
Repercusiones y proyección internacional
El posicionamiento del gobierno argentino ha generado debates internos y reacciones en la escena internacional. Sectores políticos críticos al oficialismo advirtieron que respaldar la conducción de Venezuela desde Estados Unidos sin un llamado democrático a elecciones puede debilitar la posición diplomática de Argentina en foros multilaterales.
Al mismo tiempo, aliados del Ejecutivo celebraron la decisión como una postura firme frente al autoritarismo chavista, alineada con la visión de seguridad hemisférica impulsada por Trump y otros gobiernos afines.
El respaldo explícito del gobierno de Javier Milei al plan de Donald Trump de conducir políticamente a Venezuela y la desestimación de un llamado a elecciones reflejan un cambio de prioridades en la diplomacia argentina. Entre elogios, desmentidas y expectativas en torno a casos sensibles como el de Nahuel Gallo, la postura oficial marca un punto claro de alineamiento con la estrategia estadounidense en la crisis venezolana, con impacto directo en la política exterior y en las relaciones con potencias europeas y latinoamericanas.






