El gobierno de Estados Unidos autorizó la salida de parte de su personal diplomático no esencial y de sus familiares de la Embajada en Israel ante el aumento de riesgos de seguridad en la región, en medio de una creciente tensión con Irán y un despliegue militar estadounidense sin precedentes en Oriente Medio.
Estados Unidos autoriza la salida de parte de su personal diplomático en Israel por riesgos de seguridad
Estados Unidos acelera la salida de parte del personal de su Embajada en Israel por riesgos de seguridad y pidió evacuar mientras haya vuelos disponibles
Medida excepcional en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente
El Departamento de Estado de EE. UU. anunció que esta autorización apunta a proteger a su personal frente a un panorama regional marcado por incidentes de seguridad, incertidumbre y el temor a una escalada bélica, especialmente en el norte de Israel y sus fronteras.
En un comunicado difundido por la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén, se detalló que la medida incluye la salida voluntaria del personal gubernamental considerado no esencial y de sus familiares, al tiempo que se advirtió que el acceso y movimiento dentro de ciertas zonas como la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania podría verse más restringido o incluso prohibido sin previo aviso.
“Salgan mientras haya vuelos disponibles”
La misión diplomática también instó a quienes deseen abandonar el país a hacerlo “mientras sigan operando los vuelos comerciales”, reconociendo que la disponibilidad de pasajes podría disminuir rápidamente ante una posible escalada del conflicto.
Según informes citados por medios internacionales, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, habría enviado un correo al personal instando a aquellos que quieran salir a tomar esa decisión “hoy”, priorizando su seguridad y movilidad ante el riesgo de que se cierren rutas de salida.
Puerto de Haifa y despliegue militar: un telón de fondo inquietante
La decisión de Washington se produce en paralelo con la llegada del portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford a la costa norte de Israel, en lo que constituye parte del mayor despliegue militar estadounidense en la región en décadas, y en un momento en que las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear enfrentan serias dificultades.
Este contexto ha llevado a otros países a elevar sus alertas de viaje o a replantear la presencia de sus ciudadanos y personal diplomático en zonas sensibles del país.
La medida llega en un momento de alta tensión diplomática y militar en Oriente Medio. Estados Unidos ha advertido que podría considerar opciones militarizadas si no se logra un acuerdo sustancial con Irán en torno a su programa nuclear, una situación que añade presión sobre las relaciones internacionales en la región.
Aunque la embajada estadounidense y el Departamento de Estado mantienen que las misiones consulares seguirán funcionando con normalidad en lo esencial, la recomendación de salida cautelar resalta el clima de incertidumbre vigente.





