El cantante británico Roger Waters negó este lunes haber manifestado "categóricamente" que las Islas Malvinas pertenecen a Argentina mediante un comunicado en su página de Facebook oficial.
El cantante británico publicó en su página de Facebook un mensaje en el que no se refiere a la soberanía de las islas y explica que su postura sobre el tema es que la guerra de 1982 "fue causada por la locura de los dos líderes políticos, Galtier
Waters dijo que lo malinterpretaron: "No dije que las Malvinas son argentinas"
En esa red social explicó que "recientemente di una conferencia de prensa en Santiago, Chile, donde contesté preguntas durante más de una hora. Como no hablo español, mis respuestas fueron traducidas por un intérprete. Fui consultado acerca de la cuestión Malvinas/Falklands y di una exhaustiva respuesta. Un periodista de Argentina no comprendió mi respuesta y escribió un artículo en un medio de su país en el que indicó que yo afirmaba categóricamente que las islas son argentinas. No dije nada por el estilo", inició su carta.
Los trascendidos sobre la postura de Waters, no obstante, se habían extraído de una entrevista realizada por el periodista español Amaro Gómez-Pablos para la Televisión Nacional de Chile (TVN). "Creo que deberían ser argentinas", dijo en esa nota emitida por la televisión chilena. "Me averguenzo mucho de nuestro pasado colonial", agregó por entonces.
En el comunicado con el que tiró por tierra el abrazo argentino a su comentario, Waters aclaró su postura. "Mi posición es la siguiente":
"La historia de las Islas es la historia de dos monarquías de poder colonial enfrentadas, Inglaterra y España. Así que las posiciones actualmente en conflicto entre Gran Bretaña y Argentina son la herencia triste de las, ahora muy desacreditadas, políticas imperiales de los monarcas europeos del siglo 16. Las islas deshabitadas existieron durante millones de años antes del siglo XVI y es probable que sobrevivan a la extinción de la raza".
"La tragedia de 1982, cuando 900 jóvenes vidas se perdieron, fue causada por la locura de los dos líderes políticos, Galtieri y Thatcher, quienes perdían las riendas del poder y utilizaron el conflicto como una distracción. Fue descrita en su momento por un comentarista chileno como "dos hombres calvos peleándose por un peine".
"Ahora, treinta años más tarde el sonido del traqueteo de sables está aumentando de nuevo. Yo no soy un político o un diplomático, y no tiene fácil solución, pero estoy convencido de que es el momento de pedir la paz y buscar un compromiso, no empujar a la victoria. Al final, lo que realmente importa ninguna otra gota de sangre se derrame sobre el altar de las aspiraciones imperiales de los reyes muertos hace tiempo".
Fuente: La Nación



