Por Ramiro Ortiz
“La Rueda de los Deseos, teatro inquieto, es un espacio de búsqueda, pensamiento, acción, observación, sentir personal y grupal”, según ellos mismos definen. El grupo, con Fabián Castellani al mando del timón, hacía tres años que no estrenaba una obra. En el medio debieron sufrir el cierre de su sala, Argonautas, donde se vio su última producción, El experimento, caminarás por la línea marcada, una novedosa y conmovedora puesta. De pie nuevamente luego de ese y otros embates (la partida de dos de sus integrantes), La Rueda... vuelve al ruedo desde esta noche, a las 21.30, con el estreno en Julio Le Parc de la pieza Como quinoas, de Araceli Arreche.
“La obra ha tenido un proceso con características muy diferentes a las otras”, contó el director. Esas características son, primero, la situación de renovación del grupo, en el que participan actrices invitadas; luego, que es un texto de autor, algo que ellos nunca habían trabajado, y por último, que se realizó en coproducción con el espacio Julio Le Parc.
Siempre basándose en creaciones colectivas propias, no estaba en el modus operandi de La Rueda... encararobras de otros. En este caso, Fabián cuenta: “Me gustaba la posibilidad de hacerlo y el desafío de montar un texto por primera vez, como una cosa nueva. Algo que es muy corriente para cualquier elenco para nosotros es totalmente nuevo”.
–¿Cómo llegan a Como quinoas?
–Es casi como si Araceli nos hubiese escrito el texto para nosotros. Ella hace una investigación para el Fondo Nacional de las Artes sobre un libro que se llama Mirar la muerte, que son entrevistas a cuatro mujeres: Elsa Oesterheld, Graciela Murúa, Lilia Ferreira y Marta Scavack de Conti (las esposas de H.G. Oesterheld, Paco Urondo, Rodolfo Walsh y Haroldo Conti), y elabora un texto dramático. Y como justo
es sobre cuatro mujeres y nuestro elenco tenía cuatro mujeres, Araceli nos acercó el texto y nos dijo que le gustaría que lo hiciéramos.
–¿Por qué aceptaron?
–Leí el texto y la verdad que me gustó mucho. Primero, por hablar de este tema del que se ha hablado tanto, pero esta vez desde otro lugar, desde las sobrevivientes, que es una figura muy fuerte la del que quedó vivo después de la matanza. Y también desde las historias de amor, porque son cuatro historias de amor muy fuertes, incluso, hoy ellas siguenr ecordando detalles de esas relaciones, a pesar de que han pasado muchos años y muchas situaciones.
El proyecto empezó con ensayos en 2012 y luego quedó trunco por distintos motivos. Ahora lo reflotaron pero, como se fueron dos de las actrices del elenco, decidieron convocar directamente a cuatro actrices para este espectáculo.
–¿Qué te sugiere la ropa vieja en la puesta?
–La obra original plantea que están revisando textos. Araceli Arreche es una gran investigadora y en ese sentido, es muy cerebral. Su imagen es la de repasar textos y eso me parecía un poco seco o duro para el teatro. Me gustó mucho más explorar las posibilidades que tiene la ropa por la textura, el color, el olor, todo lo que puede transmitir. Entonces, las mujeres investigan en ropa de ellas o de sus maridos y a partir del contacto empiezan a recordar. Esa es la metáfora sobre el recuerdo y la memoria.
Más teatro
Dos novedades más al respecto del mundo escénico. La primera es que hoy la obra local Contrainteligencia dará una función en el Festival Nacional de Teatro El Puente, de San Juan.
La segunda es el estreno de la obra De cómo moría y resucitaba Lázaro, el lazarillo, este sábado, a las 22, en Cajamarca. La pieza escrita por Arístides Vargas tendrá puesta del grupo V.E.S. (Vuelvo En Sueños) con dirección de Gustavo Cano.
Como quinoas
- Funciones: hoy y mañana, a las 21.30, en espacio Julio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén). Repite viernes y sábados de agosto
- Dirección: Fabián Castellani.
- Entradas: $40 y $30.
