La cinta dirigida por el mendocino Gustavo Coppoletta comenzó a rodar sus primeras escenas en San Carlos. El protagonista es Guillermo Pfening.

 

Voladora ya se filma

Por UNO

Por Alejandra AdiCorresponsal en Valle de Uco

Un delicado vestuario de época acomodado a la orilla de una carreta, unas gafas y guantes de aviador sobre una mesa y un candelabro sobre otra, las cámaras esperando captar las primeras tomas, es lo único montado para empezar a rodar Voladora, el segundo largometraje del mendocino Gustavo Coppoletta.

Lo demás es parte del escenario natural del departamento de San Carlos: una casona vieja, una estufa a leña, sillas de mimbre y todo lo necesario para que Ana De Vincentis y Guillermo Pfening encarnen a Ana Maturano y Henri Lafayette.

El romance entre esta pareja será el que recreará la vida de la primera aviadora argentina, Carola Lorenzini, y del piloto francés Henri Guillaumet, que se accidentó con su avioneta en las cercanías de la Laguna del Diamante en 1930.

Voladora tendrá como escenarios distintos parajes mendocinos, en especial de San Carlos, y será rodada durante esta semana y los primeros meses de 2013. Coppoletta, que viene de filmar El faldón –aún no estrenada– habla de este filme que drige en el Valle de Uco.

–¿Cómo llegaste a esta? –Fue en Francia, cuando me hablaron de Juan Gualberto García –el puestero que encontró a Guillaumet tras su accidente en la Laguna del Diamante– y me interesé al punto que filmé un documental sobre este vecino que se llama El ángel de San Carlos. Fue el gancho de esta historia que escribí muy rápido tras terminar de filmar El faldón. Llegó a algunos productores, a Guillermo, que se entusiasmó con el personaje, y a Ana, de quien yo había visto unas fotos y me pareció la indicada.

–¿En qué te basaste y cómo surge el romance en esta propuesta?–Está inspirada en la vida de Carola Lorenzini y en todo lo que ella tuvo que superar: sobretodo el machismo y la resistencia de los hombres para poder hacer lo que ella quería, que era volar. Él es un piloto aventurero. Tomé la vida de los dos, las fundí, los hice conocerse y tener una historia de amor. Hay hechos reales, y otros recreados y sacados de contexto. Se muestra al pueblo de San Carlos, a los lugareños. Tiene algo de surreal pero también es muy local, con una mezcla de acentos.

–¿La recreación de la época (1930) fue otro desafío?–Sí. Hicimos un gran trabajo en equipo, con la fotografía de Gabriel Gabbetta y la ambientación y vestuarios de Analía Rosso. Todo muy fiel a la época, el entorno está casi sin intervenir, la puesta grande está en el vestuario y en los accesorios, y en el tono de la película, que será cobrizo.

–¿Cómo ha resultado el trabajo con Pfening y De Vincentis?–Están geniales, porque tienen química. Nos reunimos hace unas semanas por primera vez los tres y más allá de la comodidad entre ellos, me provocan comodidad a mí. Él es un grosso, es como dirigir a un director, y Ana promete muchísimo.

–¿Cómo se financia Voladora?–La película se banca porque todos hacemos una cooperativa y aportamos trabajo; tenemos un fuerte apoyo de San Carlos con la infraestructura y la estadía, y para la segunda parte estamos esperando una ayuda del Gobierno provincial. La apuesta es que sea un película hecha de punta a punta en Mendoza sin contar con el apoyo de Buenos Aires.

La actriz

Carola Lorenzini fue una de las argentinas pioneras en aviación. Con el nombre de Ana Maturano, la bella y joven Ana Victoria Di Vincentis recreará su vida y la lucha que debió soportar en los ’30 para poder volar. Coppoletta la contactó luego de ver sus fotografías y de encontrarla luego de este primer contacto en una calle porteña. Esa misma noche, Ana Victoria conoció el guión que la atrapó.

“Me encantó el personaje. Tiene mucho que ver conmigo, es muy rebelde, avasallante con la vida, con muchos ‘cojones’, como dice Gustavo. El gran dilema que tiene Ana es que no la dejan volar y pertenece a una aristocracia que no le gusta. Defiende el ser mujer y estar con lo que ama. Yo soy un poco así. Volé a los 17 años cuando me fui de casa, me quise llevar el mundo por delante y esa fortaleza y rebeldía es lo que me identifica”, expresó la actriz y modelo que debuta ahora en el cine tras una carrera abocada al teatro y los musicales.

Algo especial en Mendoza

Tras un 2012 cargado de éxitos en el que pudo hacer televisión, cine, teatro y dirigir su propia película –Caíto, inspirada en la historia de su hermano– Guillermo Pfening (recordado por su papel en Valientes) interpretará en la cinta de Coppoletta al piloto francés que en 1930 se accidentó en Valle de Uco y fue rescatado días después por un puestero de la zona.

–¿Qué te atrapó de Voladora para encarnar el papel de Henri?–Cuando leí el guion hace dos años me pareció muy interesante. Además de que hacer películas de época me gusta, le daba un algo especial venir a Mendoza.

–¿Por qué?–Me gusta mucho la gente de acá, la tonada, los lugares. Tengo cariño especial por un tiempo pasado que compartí con mucha gente que conozco.

–¿Cuánto tenés de Henri?–Lo estoy descubriendo. Muchas veces pienso antes, pero ahora mientras lo voy haciendo lo voy armando. Si pienso en mí, tiene mucho de la aventura, del coraje: es un personaje noble.