Espectaculos Martes, 28 de agosto de 2018

Venecia celebra con polémicas

Este miércoles comienza este certamen, que contará con varias películas que se estrenarán en plataformas virtuales y su inclusión generó entredichos entre directores y puestistas.

Venecia cumple 75 años y aunque es el más veterano de todos los festivales de cine, no pierde ese instinto pionero que lo ha llevado a establecerse como una de las referencias del sector y que actualmente pasa por abrir de par en par sus puertas a las plataformas de streaming, los nuevos grandes actores en la industria cinematográfica.

El año pasado, desde su posición de presidente del jurado del Festival de Cannes, el director español Pedro Almodóvar dijo que era una paradoja premiar una película que no se iba a poder ver en salas.

Y este año el prestigioso certamen francés dio el portazo definitivo a las producciones que no respetan la regulación francesa en materia de exhibición, que exige primero el estreno en cines, meses antes que en las plataformas.

A causa de ello varias películas producidas por la plataforma Netflix quedaron fuera del certamen cinematográfico de referencia, entre ellas Roma, el nuevo trabajo del mexicano Alfonso Cuarón, que de soñar con la Palma de Oro pasa ahora a aspirar al León de Oro, ya que compite en el certamen italiano.

Alberto Barbera, el director artístico del Festival de Venecia que se inaugura este miércoles y que se desarrollará hasta el 8 de septiembre, ya fue un precursor en esta materia cuando en 2015 incluyó en competición la aplaudida Beast of no nation, la primera película producida por Netflix, que prioriza el estreno en la plataforma y relega el recorrido de la cinta en salas.

En esta ocasión, el certamen italiano incluye producciones de Amazon y, sobre todo, de Netflix, entre ellas tres a concurso. Barbera sostiene que el deber de un festival es promover las buenas películas, y el resto es cuestión de los distribuidores.

Ya durante la rueda de prensa en la presentación de la programación dijo: "No veo razones para excluir de la competición oficial una película de Cuarón o de los Coen simplemente porque están producidas por Netflix. En Francia, la ley es diferente en lo que se refiere a la ventana (de exhibición); por suerte aquí (en Italia) no tenemos estos problemas".

El director artístico se refería así al asunto clave del enfrentamiento entre Netflix y Cannes, el tiempo que tiene que esperar una plataforma desde el estreno en sala hasta el consumo doméstico, ya sea en el servicio audiovisual on line o DVD.

Y el tema no es menor, pues esta nueva modalidad de mostrar el cine preocupa tanto a distribuidores como a los dueños de cines, que ven cómo siguen perdiendo clientes en las salas. Un exhibidor español, que prefirió no identificarse, comentó a DPA que aunque es absurdo ponerle puertas al campo, los festivales de cine no dejan de ser eventos en los que se muestran películas ideadas para ser proyectadas y disfrutadas en la gran pantalla de una sala. Además , recordó que los costos no son los mismos, por lo que las películas no estarían en igualdad de condiciones.

Así las cosas, Netflix, con varios títulos en la sección oficial, es uno de las protagonistas (involuntariamente o no tanto) del certamen. Durante el festival se exhibirán seis filmes, cinco películas originales y un documental de Netflix con la firma de prestigiosos directores. Allí están Roma, de Alfonso Cuarón -ganador de un Oscar por Gravedad y director de Los niños del hombre-, centrada en una familia matriarcal mexicana de clase media en los '70; 22 de julio, de Paul Greengrass -director de la saga de Jason Bourne- sobre los atentados de 2011 en Noruega; En mi propia piel, que repasa el polémico caso judicial de Stefano Cucchi en Italia, y el western de los hermanos Coen La balada de Buster Scruggs, con James Franco y Liam Neeson. Ya fuera de competición se verán Al otro lado del viento, obra incompleta de Orson Welles, y Me amarán cuando esté muerto, de Morgan Neville, documental que repasa los últimos 15 años en la vida del creador de Ciudadano Kane.