Si los Pitufos son satánicos ha sido un tema de discusión desde que la serie animada debutó en 1981, basándose en la tira cómica que el caricaturista belga Peyo creó en 1958.
Desde que estos azules personajes, creados por el belga Peyo en 1958, llegaron a la TV en 1981 se los acusó de discípulos del diablo, antisemitas y hasta comunistas.
¡Vade retro, Pitufo satánico!

Las acusaciones se deben a una supuesta simbología religiosa que se escondería detrás de la historia. Muy difundida es la hipótesis de que los Pitufos representan los pecados capitales: Goloso es la gula; Fortachón, la soberbia; Perezoso, la pereza; Egoísta, la avaricia; Vanidoso, la vanidad; Pitufina, la lujuria, y Filósofo, la envidia, ya que su plan es suplantar a Papá Pitufo. Por sus vestimentas y corte de pelo, el malvado Gargamel sería un monje inquisidor cuyo objetivo es exterminar el pecado dentro de la famosa "Aldea Pitufo".
Los Pitufos -cuya primera película para cine se acaba de estrenar en Mendoza- contendrían también ciertos rituales paganos de la Edad Media, como los bailes y ritos nocturnos que realizan en el bosque. En torno a una hoguera, invocan a espíritus, liderados por Papá Pitufo: un mago que en varios capítulos creaba pócimas. Este personaje también tenía en su sillón: el signo del pentáculo, asociado históricamente al satanismo.
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Papá Pitufo es responsable también de crear a Pitufina con el fin de seducir a los Pitufos machos, detalle que para muchos toma inspiración de Lilith. Mencionada en La Biblia (Isaías 34:14), la mujer fue creada para conquistar a Adán, pero no lo logró. Se dice que, tras abandonar el Jardín del Edén, Lilith se instaló en una caverna donde se apareó con demonios, engendrando seres diabólicos. Hoy es considerada como una "musa" del satanismo.
Lo cierto es que Peyo -cuyo verdadero nombre era Pierre Culliford- estaba interesado en el ocultismo y la brujería. Y esto tiene mayor peso en el cómic en el que debutaron las pequeñas criaturas azules: "La flauta mágica" (1958). Aquí dos músicos llegan a la tierra de Los Pitufos, conocido como El País Maldito, un lugar sin vegetación y repleto de seres diabólicos.
Pitufos comunistas y antisemitas
La saga de Peyo ha generado también lecturas políticas. Se ha dicho que los Pitufos son comunistas y, en los años '50, muchos estadounidenses pensaron que se trataba de una propaganda encubierta de la izquierda. Es que todos visten de la misma manera, cantan la misma canción de siempre al unísono y siguen las órdenes de Papá Pitufo, quien -para algunos- se asemeja físicamente a Karl Marx. El Pitufo Filósofo, en tanto, sería Trotsky.
Además, estos seres viven en una sociedad donde comparten todo y donde no existe el concepto de dinero, familia, ni individualidad. El nombre original de la serie -"Smurf"- correspondería a "Small men under red forces"; es decir, "Pequeños hombres bajo fuerzas rojas". ¿El gran enemigo? Gargamel, emblema del capitalismo, ya que uno de sus objetivos es hacer una sopa de pitufos que podría comercializar exitosamente.
El intelectual francés Antoine Buéno, por su parte, considera que el funcionamiento de la Aldea Pitufo responde a todos los sistemas totalitarios. "Es una utopía totalitaria con tintes estalinistas y nazis", escribió en el recientemente publicado El pequeño libro azul: análisis crítico y político de la sociedad de Los Pitufos.
Buéno defiende la tesis del nazismo/racismo con pruebas concretas. Analiza la nariz aguileña de Gargamel y concluye que se trata de una "caricatura antisemita". Sostiene también que Pitufina "coincide con el perfil ario, tanto en el color de sus ojos azules como por su cabello rubio", y recuerda un capítulo en el que los pitufos se enfrentan a unos pitufos negros que invaden la aldea.
El hijo de Peyo, Thierry Culliford, se ha dedicado a desmentir las especulaciones calificándolas de "grotescas y poco serias".
FUENTE: La Segunda on line