Se la vio usando zapatos con taco. También, luciendo versiones en miniatura de vestidos de las másvariadas y distinguidas firmas de ropa del mundo. Sin embargo, ni su adicción al maquillaje ni su
Suri, la hija de Tom Cruise y Katie Holmes, maneja su propio plástico de compras. La idea, según
sus padres, es que la niña comience a tomar conciencia del valor del dinero y los objetos que
demanda.
Una nena de cuatro años con tarjeta de crédito
incapacidad para relacionarse con desconocidos –no va a la escuela- llama tanto la atención como elúltimo capricho cumplido por sus padres, Tom Cruise y Katie Holmes.
Después de hacer del "paseo de compras" una de las actividades más esperadas por Suri, suspadres decidieron que era hora de darle un "shock" de realidad para evitar que la menor, de tansólo cuatro años, crezca sin noción sobre el verdadero valor del dinero. ¿La solución? Lejos deabandonar el millonario estilo consumista de la nena, Cruise y Holmes consideraron que era hora deregalarle una tarjeta de crédito. "Le pusieron un crédito a la tarjeta para que ella pueda gastarlo en lo que quiera", aseguró una fuente cercana a la familia en una entrevista concedida a la revista italiana Grazia. Como todavía sus pies no alcanzan los pedales de un auto, Suri está condenada a salir decompras con su mamá. A diario, los fotógrafos las persiguen por cualquier esquina costosa del mundoexplotando, literalmente, las cuentas bancarias de Cruise. Y, claro, durante esas salidas, mamáKatie es la que hace uso de su extensión. Entonces, ¿en qué lo gasta? Según reveló la prensa internacional, la primera compra querealizó la nena fue una costosísima cena para sus padres en Praga. "Ella fue la que eligió durantetoda la noche la comida y, cuando llegó el momento de pagar, sacó de su costosa cartera una tarjetade crédito. Después, dejó una propina que representaba cuatro veces el costo total de la cena",aseguró un testigo.



