Entre los que vieron los partidos en pantalla gigante, la mayoría eran invitados pagados por las mismas cadenas de cine.

 

Un sondeo reveló que la idea de ver los partidos en las cadenas de cine no tuvo éxito

Por UNO

Hay algunas costumbres que cuesta desterrar y otras muy difíciles de imponer. Esta es unamáxima que se cumple en varios órdenes de la vida, aunque se hace mucho más palpable si se trata de

fútbol.

Las cadenas de cine pueden dar fe de esto. Quisieron aprovechar la pasión que el Mundial

despierta en la Argentina y se lanzaron a proyectar en alta definición los partidos de la

Argentina.

Los resultados están muy lejos de reflejar la pasión que despierta el equipo de Diego

Maradona, aunque muy cerca de dejar en claro que en el país se respeta la tradición que indica que

el fútbol se ve en la cancha, en la casa con amigos o, a lo sumo, en un bar.

Un relavamiento elaborado por la consultora especializada Ultracine reveló para El Cronista

las cifras que dejó para los cines la primera rueda del Mundial de Sudáfrica.

Así, se desprende que el partido del martes pasado entre la Argentina y Grecia fue el más

exitoso de los tres que disputó la Argentina hasta ahora.

En las boleterías de las cadenas Hoyts, Cinemark y Cinema Center (las tres de las cuatro que

difundieron sus números; también Showcase proyectó el encuentro) quedaron apenas $ 31.830, aunque

se contabilizó la asistencia de 1.609 espectadores. A un valor de $ 60 por entrada (eso es lo que

cuesta ver a la Selección en pantalla gigante), se deberían haber recaudado $ 96.540, aunque aquí

aparece otro detalle: más del 50% de los tickets no fueron pagados por los espectadores, sino que

formaron parte de la estrategia de márketing de algunas empresas, que armaron listas de invitados.

"Los acuerdos se definieron muy sobre la fecha y no llegamos a hacer demasiada comunicación,

por lo que nos encontramos con que mucha gente aún no sabía que podría ver los partidos en nuestras

salas", precisó Laura Najlis, gerente de Márketing de la cadena Village Cines. Además, la directiva

puso como atenuante los días y horarios en los que la Argentina disputó sus encuentros, poco

favorables para la venta de entradas de cine.

Siempre tomando como referencia las cifras de Argentina-Grecia, el nivel de ocupación

promedio de las salas sorprende. Sin contar Showcase (que no reveló las cifras que arrojaron las

cuatro salas en las que proyectó el partido), el partido se proyectó en 20 bocas diferentes. Si se

toma en cuenta el número de espectadores, se obtiene que en cada sala hubo 80,4 fanáticos.

Siempre de acuerdo con Ultracine, en los dos primeros partidos de la Argentina, los números

fueron todavía menos alentadores. El primero, frente a Nigeria, quedaron en las boleterías $ 11.220

y asistieron 942 espectadores. En algunos casos, las entradas "de favor" superaron el 70 por

ciento.

El segundo partido, frente a Corea del Sur –un jueves a las 8.30 de la mañana– la recaudación

tocó los $ 9.060, y hubo 926 espectadores. En este caso también se vio una clara superioridad de

las entradas gratuitas por sobre las vendidas.

Ahora, y con el antecedente de la mejora que se registró en el encuentro frente a Grecia –un

martes a las 15.30–, la gran apuesta se centra en el domingo próximo cuando, a esa misma hora, la

Argentina pise el Soccer City para enfrentar a México por los octavos de final.

Para las cadenas de cines, de todos modos, los números actuales no son los únicos que entran

en juego a la hora de analizar la conveniencia o no de estas transmisiones.

Najlis explicó que, luego del Mundial, "probaremos todo lo que pueda generar el interés del

público".