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“Un pueblo sin memoria pasa a ser un rebaño”

Por Ramiro Ortizortiz@diariouno.net.ar

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Se acomoda el bigote, deja reposar su voz fortalecida, aclara su mente para que las respuestas fluyan. Su predisposición se empieza a quebrantar cuando pasan los minutos y el teléfono no suena. Jaime Roos, de todos modos, espera. Quería dedicarle un tiempo a cada nota, porque al uruguayo no lo convocaron para un recital más, sino para celebrar el 24 de marzo, Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, valores que han marcado el desarrollo de su camino artístico. Del otro lado, el inconveniente en la redacción se supera y la llamada llega hasta Montevideo. “Que sea rápido, no por antipatía mía, sino porque voy a perder el barco”, aclara con tono profundo, como el amor. Ok, empecemos. Antes, algunos detalles.

Jaime Roos toca hoy en Mendoza, a partir de las 20.30, en el Espacio Verde de Godoy Cruz. El evento se llama Canto por la Memoria, la entrada es a cambio de útiles escolares y como soporte estará la murga local estilo uruguayo La Buena Moza.

A su vez, Roos, quien ayer brindó una charla a los murguistas de Mendoza (ver página 8), no viene sólo, sino que trae su “3 Millones Show”, en el que 13 músicos lo acompañan en un recorrido por su discografía y buena parte de los estilos uruguayos característicos.

El concierto está íntimamente ligado con uno de sus últimos trabajos, la película 3 Millones, una especie de road movie junto con su hijo Yamandú, siguiendo la actuación de la selección charrúa en el mundial de fútbol de Sudáfrica.

La hazaña futbolera de la Celeste transformó la aventura en un documental que refleja una porción apasionada de la idiosincrasia del pequeño país vecino, por eso su nombre, que refiere a la población total de esa nación.

Ahora sí, con estos datos, escuchamos a Jaime, o mejor, lo leemos. Pero rápido, que sino pierde el barco.

–¿Qué relación hay entre el concierto y la película?–No hay una linealidad entre el filme y el show, sin embargo hay una especie de desarrollo artístico de identidad cultural. Eso se da en la película, que va mucho más lejos que el fútbol, y se da también en el show, porque es muy abarcador. Se hacen prácticamente todos los estilos más importantes de la música uruguaya. Hay un sector de canciones acústicas, guitarras criollas, también hay guitarras eléctricas al mango, hay candombe, hay murga, hay tango, hay milonga, milongón y 13 integrantes en la banda. Hay candombe puro y murga pura, pero también hay candombe rock y murga rock. Entonces, además de que se han agregado canciones que están en la banda de sonido de la película, consideré que el mensaje del show estaba directamente relacionado con lo que quise decir en el filme.

–Entonces es un show largo...–Para mí es de una duración normal, de dos horas y 15 minutos. Incluye un abanico de cuatro décadas de discografía. Hay canciones que yo no cantaba hacía 35 años y que sin embargo las quiero mucho. No es que dejé de cantarlas porque no me gustaban. Simplemente no estaban dadas las condiciones incluso de poder tener una banda tan numerosa como para hacer los arreglos como corresponde. Y hay canciones de mis últimas producciones. Yo fui eligiendo los temas de acuerdo a los estilos que yo quería representar. Hay canciones poco conocidas y otras que han sido éxitos populares, hay de todo.

El tono de Roos se fue relajando y respuesta a respuesta parece olvidar el apuro inicial de la partida de su barco.

–¿Qué te produce que te inviten a tocar justo este día?–Considero que un pueblo sin memoria pasa a ser un rebaño. La memoria y el conocimiento de la historia, cercana e incluso lejana, de nuestros propios pueblos, es fundamental para el conocimiento de lo que uno vive, de lo que uno hace, de por qué la gente es así, por qué tenemos los problemas que tenemos y las virtudes que tenemos. Me siento muy orgulloso de haber sido convocado a este evento, puesto que estoy un 100 por ciento de acuerdo con lo que propone. Estamos hablando esencial y mayoritariamente de la memoria sobre los años negros de la Argentina. Ahora, yo agrego, la gente también tendría que tener memoria de todo lo demás. Porque lo más atroz obviamente fue la guerra sucia y los miles de muertos y torturados y todo ese espanto que hemos vivido, con niños secuestrados... Algo que se parece al infierno. Pero hay cosas que no fueron tan alevosas y que siguen pasando hasta el día de hoy. Entonces, ¿qué pasó en los ‘90? ¿Qué pasó en Argentina entre 1990 y el año 2000? ¿Hay memoria de eso?

-El “menemato”, como dice Pino Solanas...-Sí, ¡y lo eligieron los argentinos! Y después vino el “Delarruato”, que duró menos. A lo que voy, la memoria en este caso se centra en algo vital, pero un pueblo sin memoria deja de existir.

–Hablando de memoria, leí que usás cassettes para grabar tus ideas...–El cassette nunca me falla. Con los aparatos digitales algo siempre pasa. Entonces tengo mi viejo y querido casetero que lo uso como referencia para no olvidarme de lo que compongo. No hago grabaciones espectaculares cuando compongo, tengo un cuaderno donde escribo a mano, no uso la computadora. Tengo el cuaderno abierto, la lapicera y el casetero. Para no olvidarme aprieto rec, play y listo, queda grabado. Después sí lo desarrollo y lo modifico, es sólo un ayuda memoria.

–¿Te encerrás y dejás de tocar por un tiempo?–Esta vez no, voy a seguir tocando, pero dos o tres veces por mes. Eso hace bien. A mí tocar no me estresa, lo que me estresa es crear un espectáculo nuevo, la situación de ensayo, la edición, 400 horas adentro de un estudio, 400 horas más para hacer una película. Eso es muy cansador para la cabeza. Pero ir a tocar para mí es alegría, como ir a jugar un partido de fútbol con los amigos. Terminás cansado, te duele todo, pero salís contento.

–¿Cómo podemos hacer los mendocinos para ver la película?–Está editada en la Argentina por el sello Barca Discos. Se exhibió en Buenos Aires y no se va a exhibir comercialmente a menos que alguien quiera hacerlo o que la universidad quiera hacer alguna función especial en una sala, como si fuera un concierto. Ahí nosotros gustosamente mandamos el Blu-Ray. Dos cosas me gustaría que se aclaren: está editado en Argentina, uno busca en internet, escribe y se lo mandan por correo. Muy fácil. Lo otro es que fue subida a iTunes y puede ser descargada en el mundo entero. Está en el catálogo de iTunes, que tiene 100 millones de usuarios en el mundo. Ahí se puede descargar legalmente la película.

–Jaime, ¿no perdías el barco?–Sí. Disculpame el apuro pero te tengo que dejar. Lo bueno es que pudimos hablar de cosas jugosas.

Canto por la MemoriaConcierto: hoy, a las 20.30, en el Espacio Verde Menotti Pescarmona (Balcarce y Rivadavia, Godoy Cruz).

Con: Jaime Roos y la murga La Buena Moza.

Entrada: un útil escolar