Tras sus polémicos dichos en Cosquín (insultó a una minera canadiense), el músico santafesino, tildado de pro K, aclaró su postura política en una entrevista a fondo.

Un León controvertido hace su "desembarco" en la Tonada

Por UNO

Por Gisela Emma Saccavino[email protected]

Del otro lado del tubo su voz gastada denota, sin embargo, una vitalidad inquebrantable. Brutalmente honesto, sus casi axiomáticas afirmaciones marcan el pulso de la entrevista. Contra todos los pronósticos, León Gieco, ese “artista de la generosidad”, como lo calificó Osvaldo Bayer, se explaya en cada tópico sugerido y despliega detalles de la historia de rock como sólo este referente de la cultura popular puede hacerlo.

Sus controversiales insultos hacia los canadienses por el masivamente repudiado proyecto megaminero que pretenden instalar en el pueblo riojano de Famatina, emitidos recientemente tras su actuación en Cosquín, sembraron polémica entre quienes lo identifican como un artista 100% K.

Pero la contundencia –en ella subyace su transparencia– con la que el autor de joyas como Cinco siglos igual se refiere al tema, despeja prejuicios y lo reubica en esa postura tan personal que ha sabido forjar desde sus primeros pasos.

Antes de presentarse en el Festival de la Tonada, el próximo sábado en Tunuyán, charló telefónicamente con Escenario & tendencias desde Estudio del Arco, la sala de grabación que tiene en Buenos Aires.

–Pasaste un largo tiempo sin grabar un material de estudio antes de lanzar El desembarco, ¿cómo viviste ese proceso creativo?

–¡Lo viví entre un montón de trabajos extras! Demoré seis años para sacar un disco nuevo pero en esos seis años hice tres discos incluido en Por partida triple (que contienen rarezas como colaboraciones con otros artistas y versiones en vivo y en estudio), hice la película, el disco y el libro de Mundo alas, otra placa con D-Mente (Un León D-mente, que grabó en conjunto con la banda de hardcore D-Mente). Así que no es que estuve seis años mirando el techo. Además estuve viajando con shows, trabajando, y en el medio de todo eso componiendo letras nuevas sobre músicas nuevas con la idea de hacer el nuevo material, así que lo fui postergando hasta que un día dije bueno, OK, ya tenemos 15 canciones, vamos y lo grabamos. El disco fue también para conmemorar mis 60 años.

–Será por eso que no te privaste de nada, tanto los músicos como quienes te acompañan en los temas parecen minuciosamente seleccionados...

–Fue grabado con artistas bastante especiales, como Jim Keltner, que es el baterista de John Lennon, George Harrison, Eric Clapton, Bob Dylan, Ry Cooder, Willie Nelson, es decir, todos músicos que yo escucho. Inclusive fue el primer baterista que sonó en mi pensión cuando me vine a vivir a Buenos Aires, porque era el baterista de un disco de Harry Nilsson, un bajista al que John Lennon, que salía a trasnochar con él, invitó a formar parte de los Beatles cuando se fue Paul McCartney. Cuando leí eso dije: si Lennon lo está invitando a los Beatles debe ser un músico impresionante. Ahí fui, me compré el disco y lo llevé a mi pensión y sonaba bárbaro. Después se murió de alcoholismo.

–Otro detalle interesante de El desembarco es que elegiste darle al sonido un matiz vintage...

–Hicimos una grabación en cinta para retomar ese sonido antiguo que es tan significativo, y luego grabamos con micrófonos viejos RSA, que es la versión moderna de los que usaba Elvis Presley. Y hay una curiosidad más, que es otro de los gustos que me di para conmemorar los 60: en la tapa del disco salgo con la guitarra Repiso de Almendra, que me dio Edelmiro Molinari. Es una guitarra emblemática. Para la gente no significa nada, pero nosotros, los músicos que somos de la segunda generación del rock, cuando veíamos las imágenes de Almendra y esa guitarra los admirábamos. Y hoy la tengo en la tapa de mi disco.

–Y el propio Spinetta participa también en un tema, 8 de octubre...

–Sí, y Charly y Nito Mestre, porque junté a PorSuiGieco, me llevé de acá también a Roxana Amed, una cantante de jazz impresionante; al Negro (Rubén) Rada y a (Hugo) Fattoruso. Luego fuimos para allá (el disco se grabó en los célebres estudios Ocean Way de Los Ángeles, Estados Unidos), grabamos en vivo con la banda y le aplicamos todas estas voces. Además vivimos un evento muy futurista.

–¿Futurista?

–Grabamos con la Sinfónica de Praga a través de Skype. Estábamos en Los Ángeles y en una pantalla teníamos a Jaques Morelenbaum desde Río, un chelista que toca con Gilberto Gil y Caetano Veloso. Él fue quien hizo los arreglos de los temas. En simultáneo, en otra pantalla estaba el director con la Sinfónica. Los tres conectados grabando en el mismo momento. Un lujo.

–Cuando saliste a apoyar a Raly Barrionuevo por Famatina dijiste que esto de las mineras viene enganchado a la época del menemismo, y que es muy difícil sacarlas...

–Yo creería que sí, pasa que lo que debería hacer el Gobierno es blanquear que este tema viene muy problemático. Nosotros somos una generación que estamos en contra de las minas. Si fueran explotadas por el propio gobierno sería un poco más leve la lucha, pero estaría en contra de todos modos por la polución, como estoy en contra de la polución de los agroquímicos. Pero encima que contaminan están explotadas por empresas canadienses. Estuvo muy bueno cuando el otro día Cristina dijo en su discurso: “Que se acaben las avivadas”, pero digo yo: que se acabe también la prepotencia de los países que están contaminando la Argentina. Y que funcione la ley de tierras.

–Tu combate a las megamineras tiene larga data...

–Hace muchísimos años que me manifiesto por esto. Hace unos 10 años, cuando fue lo de la mina de Esquel, el gobernador de la provincia hizo un plebiscito para conocer la opinión de la gente, entonces pagamos con Mercedes Sosa y Víctor Heredia una página del diario de Esquel para ponernos a favor de la lucha en contra de las minas.

–Lo más llamativo de estos levantamientos es que en general surgen de pobladores autoconvocados, como la Asamblea Popular por el Agua Pura de Mendoza, ¿ves esto como una forma auténtica de construir poder popular?

–Sí totalmente, y yo voy a apoyar eso, porque no hay nada mejor que apoyar a la gente que lucha.

–De hecho sos considerado un referente en materia del arte unido a la labor social...

–Claro, soy un ecologista, trabajo por la justicia y bueno, rescato las cosas positivas de este gobierno, y cuando hay algo en lo que no estoy de acuerdo también lo digo. No soy tremendamente oficialista, soy simpatizante  de este gobierno, y quiero ser claro en esto. Para mí el trabajo que ha hecho este gobierno ha sido ejemplar, pero bueno, cuando se aparta un poquito de mi línea tengo que saltar. Yo estoy respaldando a este gobierno por  un montón de leyes increíbles: la lucha por los derechos humanos, ayuda a fábricas recuperadas, la asignación universal por hijo o la ley de medios. Pero ahora está este asunto de las minas y no puedo respaldarlo, no  me contradigo. Yo estoy peleando por la antipolución en el Sur con los mapuches, a los que les joden los ríos, y por los campesinos. Siempre peleé por las mismas cosas; como también digo que las corrientes indigenistas no son tomadas en cuenta. Esas son las causas que me mueven y me movieron siempre, pasa que van cambiando. Mi primera canción, Hombres de hierro, la compuse a favor del Mendozazo, porque ahí los militares mataron como a ocho mendocinos y reprimieron a maestras. Y a partir de esa canción editamos un libro con la artista plástica Marcela Furlani en el que recordamos ese hecho histórico y ella hizo una obra plástica con cada una de las estrofas. Esa actitud la mantengo hasta hoy, y será la que mantendré siempre.

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León, a fondo con Escenario y tendencias.
León, a fondo con Escenario y tendencias.
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El arte de tapa del último disco de Gieco.
El arte de tapa del último disco de Gieco.