Por Selva Florencia [email protected]
El director de cine y TV uruguayo Israel Adrián Caetano juzgará la competencia internacional del festival Mendoza Proyecta, que abre este miércoles. Aquí opina del presente de la industria.
Un jurado con mirada diferente
Motor primordial del considerado “nuevo cine argentino” y director de unitarios que transgredieron todas las barreras de la pantalla chica, como Tumberos y Disputas, Israel Adrián Caetano es un referente en materia de cine de autor, con títulos como Pizza, birra, fazo, Crónica de una fuga y Un oso rojo.
En 2012, sin embargo, apareció en titulares de medios no por su trabajo sino por un documental que no le dejaron terminar. Se trata de la película del ex presidente Néstor Kirchner que le pidieron que produjera, pero que, finalmente, terminó haciendo Paula de Luque.
Meses después, Caetano logró terminar su versión y por estos días, ese material ya se estrenó y hasta se vio en un festival español.
El cineasta, que el año pasado estuvo a cargo de varios episodios de la serie de HBO Prófugos, visitará Mendoza esta semana como parte del primer festival internacional de cine que se realiza en la provincia, el Mendoza Proyecta.
En Mendoza, oficiará de jurado de la competencia internacional, junto con Elio Stagnaro, Eugenio Zanetti, Jorge López Sotomayor y el dibujante mendocino Juan Giménez.
Diario UNO dialogó con el director mientras se dirigía a una reunión de trabajo en Buenos Aires.
–Participás como jurado en el primer festival de cine de Mendoza, ¿te sentís cómodo en ese rol?–He tenido el honor de ser jurado varios veces, en el Festival La Habana, en el Festival de Cine de Mar del Plata, en algún Bafici años atrás y es un trabajo muy grato porque no hay nada más lindo que ver películas y que la decisión de uno sea importante para alguien. Los perdedores, claro, que me deben defenestrar, pero bueno. Es una tarea muy grata para alguien que hace cine. Por otro lado, la expectativa es alta en mi caso, porque el cine latinoamericano ha crecido mucho y me da la chance de ver un cine que a veces no pasa por ninguna sala. La expectativa se redobla e intensifica porque voy a ver algo diferente, un cine de autores no de productores.
–Venís de otro encuentro de cine en Jujuy, donde propusiste producir y filmar la primera película que se haga enteramente en esa provincia, ¿sigue en pie eso?–Sí, claro. La gente de Jujuy le ha puesto todo el empeño, pero si bien se me ocurrió a mí el proyecto es un trabajo mancomunado con el gobierno. Estamos trabajando, pero los tiempos del Estado son diferentes. La idea es que construyamos un guion, capacitaciones y que se filme enteramente allá. Está todo encaminado.
–Actualmente, en Argentina abundan los festivales, concursos, líneas de fomento y capacitaciones para el sector audiovisual, ¿puede esto dar origen a una nueva generación de cine argentino?–Es complicado, porque si bien hay más acceso a realizar, hay muy poco acceso a distribuir. El gran problema que adolece nuestro cine tiene que ver con la distribución. Sí, hay más gente realizando y trabajando en cine, proyectos caminando, pero también es real que las salas siguen pasando el mismo cine que hace 20 años. Son salas monopólicas que pasan el mismo cine y por el que estamos luchando queda en un segundo puesto. Para que todos estos esfuerzos lleguen a algo y tengan las mismas condiciones que nosotros supimos tener como parte del nuevo cine argentino, porque
las salas de cine sí eran diferentes, debe haber una distribución más equitativa. Ya que hay inversión estatal, es hora de que las reglas del mercado no sean fijadas aún por entes privados.–¿Cómo viviste el estreno del documental sobre Néstor Kirchner? Ya que tuviste tantos problemas para terminarlo...–Hace poco pude exhibirlo en Las Canarias y poder pasar la película fuera del país, después de tantas idas y vueltas, con todos los problemas que existieron, fue muy grato. Ahora la van a exhibir en la
sede central del PJ en Buenos Aires, lo cual es una forma de ser reconocido. Desgraciadamente, los productores de la cinta no estuvieron a la altura del trabajo, entonces el material quedó condenado a uncircuito casi clandestino, pero la película termina hablando por sí sola. Estoy contento de que ahora empiece a tener la difusión que merece.–Vas a tener la oportunidad de cruzarte con Paula de Luque en Mendoza...–Sí. Ya me la he cruzado varias veces. Está todo más que bien con ella.
–Dirigiste muchas veces en televisión, en una época de gran auge para la ficción argentina, pero hoy no pasa lo mismo. Pareciera que hemos vuelto a los viejos formatos de producciones más bien clásicas...–Hay un proceso de transición, donde el Estado ha cooptado gran parte de la producción televisiva, insisto en que se produce mucho, pero se expone apenas el 10 por ciento de lo que se produce. Me parece
que en esa cadena, en la que una película o novela, desde que se empieza a filmar hasta que se termina, tenga asegurada una distribución, estamos a medias. Además, hoy la gente está buscando ciertoscontenidos, está soltándose un poco más. No es la misma la tele de hoy que la de hace dos años. Pero también la ausencia de competitividad entre medios privados hace que la televisión, al estar subsidiada, no tenga la obligación de convertirse en algo de calidad. Por eso, la calidad no se convierte en esa herramienta fundamental para que la competitividad ocurra.Mendoza Proyecta: un festival federal
Este miércoles comenzará el Festival Mendoza Proyecta, el cual se destaca por tener un criterio federal e inclusivo, ya que las proyecciones que ofrece se llevarán a cabo en las salas del espacio Julio Le Parc y en salas de los departamentos.
La gala de inauguración será ese día, a las 20, en el teatro Independencia, con un espectáculo original creado para homenajear la obra del maestro Leonardo Favio.
En total son 68 filmes en competencia y se podrá disfrutar de 150 proyecciones, entre las que se cuentan dos en homenaje, a Favio y a Juan Giménez, quien también será jurado del certamen.




