Por Selva Florencia Manzur - [email protected]Después de años de reclamar mayor presencia femenina en series de acción y ciencia ficción, en el año que está por terminar hubo dos nuevas producciones que llegaron para llenar ese vacío: Supergirl (que se estrenó por Warner Channel) y Jessica Jones (de la plataforma Netflix). Ambos shows tienen garantizadas nuevas temporadas y confirmaron lo que hace rato se sabe: los hombres también consumen creaciones con mujeres en roles centrales.
Del éxito de las heroínas Jessica Jones y Supergirl al fenómeno de How to get away with murder. En Argentina, Signos generó debate e Historia de un clan arrasó.
Un año en que las mujeres pisaron fuerte
Jessica Jones está inspirada en un cómic de Marvel y gira en torno a una investigadora que tiene súper fuerza. La idea de Netflix con este show –y otro llamado Daredevil– es hacer algo similar a lo que Disney hizo en cine con Los Vengadores, dándoles primero producciones en solitario a cada héroe y luego juntándolos a todos en una misma historia.Supergirl, en tanto, proviene del universo de Superman y aunque no se trata de una gran historia, está bien lograda y tuvo buen rating.
En tanto que en la quinta temporada de Game of thrones las protagonistas femeninas volvieron a destacarse por sobre el resto del elenco. Tal fue el caso de los arcos de personajes como la madre de dragones (Emilia Clarke), la reina Cercei Lannister (Lena Headey) y la sufrida e inexperta Sansa Stark (Sophie Turner). Incluso, los avatares que sufrió Sansa generaron debates sobre hasta dónde debe llegar la crueldad en la ficción.Otras series protagonizadas por mujeres que también tuvieron grandes temporadas, ya sea en materia de rating o por su repercusión en las redes sociales, fueron: Orange is The New Black, Scandal y How To Get Away With Murder. Esta última, protagonizada por Viola Davis, creció en su trama e hizo historia cuando esa artista se convirtió en la primera intérprete de color en quedarse con el Emmy a mejor actriz protagónica.Finales, revelaciones y dramas El estreno que nadie vio venir y que dejó fascinados a críticos y espectadores por igual fue Mr. Robot (que aquí se ve por Space). Protagonizada por Christian Slater y el joven Rami Malek, esta historia se sumerge en la vida de un grupo de hackers que buscan liberar a la sociedad de la opresión de las corporaciones.El año también estuvo marcado por el final del show de culto Mad Men, que pasó a la historia por elevar el juego televisivo y marcar el camino a producciones de gran calibre que vinieron luego.En materia de drama, hay dos perlas que se vieron por distintos formatos, pero que brillaron por las grandes actuaciones de sus estrellas. Por un lado está The Leftovers (cuya segunda temporada se vio por HBO), la cual demostró que una trama lenta, pero consistente puede llegar lejos si de generar climas se trata. Aunque la audiencia no explotó, la crítica alabó el giro en la historia y la cadena ya confirmó una tercera temporada de este show en el que se destaca el gran trabajo del actor Justin Theroux.Similar fue el caso de Transparent, que no se ve por televisión sino que está disponible en el servicio de streaming de Amazon. En su segundo año, el drama estelarizado por Jeffrey Tambor sigue siendo tan original y cautivante como al principio.Una tele despareja y sorpresiva En 2015 la pantalla chica argentina deparó algunas sorpresas. Uno de los hechos más resonantes fue el estrepitoso fracaso de la ficción Entre caníbales, que contó con guión y dirección de Juan José Campanella y los protagónicos de Natalia Oreiro y Benjamín Vicuña. Nadie esperó que el público nacional le diera un recibimiento tan tibio a la producción del ganador del Oscar. Tanto así que concluyó sus emisiones antes de lo previsto.Diferente fue el caso de Signos, el unitario de Pol-Ka con Julio Chávez como figura fuerte. Si bien pocas veces pudo ganarle en las mediciones a Historia de un clan (de la productora Underground), que se emitió por otro canal y en el mismo horario, tuvo un público fiel que siguió la historia del médico devenido en asesino en serie hasta el final. Se dio, además, un fenómeno con Signos dado que más de una vez quedó en medio de la polémica por sus similitudes a célebres series como Breaking bad y Dexter, ya fuera por su estética o trama. Por último, Historia de un clan, con el Chino Darín y Alejandro Awada, fue imbatible y se convirtió en una de las primeras producciones salidas de un concurso de fomento del Ministerio de Planificación y el Incaa en tener tanto éxito en rating.


