En conmemoración del 25 de mayo la orquesta dará una función con su titular, Ligia Amadio, y el violinista Xavier Inchausti. Es gratis.

Todos al Independencia

Por UNO

Ramiro Ortiz

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El miércoles se cumplen 201 años de la Revolución de Mayo. Para celebrar este trascendental aniversario, la Velada Patriótica que protagonizará esta noche la Orquesta Filarmónica de Mendoza presentará un repertorio musical exigente y de gran nivel pero con presencia nacional sorprendentemente exigua.

Serán tres piezas las que suenen hoy en el teatro Independencia, bajo la dirección de la maestra Ligia Amadio. Y sólo un tercio (el menor de ellos, ya que el todo no está dividido en partes iguales) pertenece a un compositor argentino.

El compatriota elegido ha sido Astor Pantaleón Piazzolla, con su bellísima y emotiva Adiós Nonino. Esta breve pieza estará rodeada por obras de los rusos Igor Stravinsky, con su magnífico Pájaro de fuego, y Peter Tchaikovsky, con el Concierto para violín y orquesta en re menor Op. 35. Para esta particular y célebre composición, el conjunto orquestal tendrá como solista invitado al joven Xavier Inchausti, violinista argentino de prestigio internacional.

Así será el programa que ofrecerá la Filarmónica y la directora titular, la brasileña Ligia Amadio, quien en esta entrevista habló al respecto de las obras, el solista, su compromiso con el país, el nivel de la orquesta y la elección del repertorio para la Velada Patriótica en el que llamativamente los argentinos no están al frente.

–¿Piazzolla es el único argentino que sonará en la Velada Patriótica?

–Solamente son tres obras las que va a interpretar la orquesta y una de ellas es de un argentino. Tenemos muchos países en el mundo. Del repertorio que haremos el 33% es argentino, está bien, ¿no? (ríe).

–Tal vez en una ocasión como ésta se hubiera esperado más música de compositores nacionales...

–Es que no quisimos. Nosotros elegimos el repertorio y estamos haciendo música de compositores argentinos en todos los conciertos, no sólo en la Velada Patriótica. Eso está pensado también para la gente que nos acompaña en toda la programación. Elegimos esto, no puedo explicar más el porqué, no hay una razón específica. No podemos hacer sólo música de argentinos, el público tiene gustos que abarcan todos los períodos estilísticos de todos los compositores. Si hacemos sólo argentinos puede ser que no le agrade tanto a la gente. Hay que equilibrar el programa de forma tal que sea atractivo para todos, esos son los criterios que usamos. Por eso vamos incorporando obras líricas, contemporáneas, románticas, es decir, diversidad que da otra llegada para que el público se relacione con aquel aspecto de la música que le habla al corazón.

–¿Cómo se conecta con el sentimiento patriótico argentino desde la dirección?

–Yo soy ya casi mitad argentina. Entonces no tengo que conectarme porque ya tengo ese sentimiento patriótico, para mí es natural. Es una fecha linda de conmemoración patriótica pero pienso que la patria la hacemos todos los días, no sólo en estos días. El trabajo que hago en Mendoza con el desarrollo de la Orquesta Filarmónica, tanto con la música internacional como con la música argentina, lo hago todos los días. Trabajo para la patria argentina todos los días, no hago distinción.

–¿Qué expectativa tiene para este concierto?

–Todo es especial en este concierto. Primero porque vamos a presentar una obra espectacular que es El pájaro de fuego, de Igor Stravinsky, uno de los íconos más importantes de toda la historia de la música. Después vamos a presentar tal vez el más famoso concierto de violín de todos los tiempos, el Concierto de Tchaikovsky, con un joven solista argentino absolutamente fantástico que es Xavier Inchausti. Y Adiós Nonino de Astor Piazzolla, que es un símbolo de la música argentina, genio total que no sólo transita por el tango sino también por la música sinfónica. Entonces todo el programa es muy especial, es un repertorio extraordinario. En nuestros últimos conciertos se ha llenado el teatro hasta el último lugar así que esperamos que éste sea uno de esos conciertos.

–La obra de Stravinsky es de gran dificultad y exigencias técnicas. ¿Será un momento de lucimiento para la orquesta?

–Es un momento de maduración artística de la orquesta, que está cada día mejor. Por eso se eligió esta obra, porque es un desafío para todos los integrantes de la orquesta y está saliendo muy bien, gracias a Dios. Está linda, de pie, con mucho arte y sensibilidad. Lo mínimo y primero es la exigencia técnica, cuando se supera eso viene la música. Obviamente nosotros estamos en el estado de la música, el aspecto técnico ya fue resuelto. La orquesta está en un momento fenomenal, están dedicándose mucho, los músicos ponen mucho empeño personal y cada concierto sale mejor.

–¿Cómo ha sido la experiencia con el solista argentino?

–Nunca había trabajado con Inchausti. Es extraordinario el chico. Un gran violinista de nivel absolutamente internacional, con una sensibilidad y una musicalidad notables. Me quedé maravillada con él. Este violinista es un lujo total para nosotros y para toda la Argentina.

Concierto:

hoy, a las 21.30,

en el teatro Independencia

(Chile y Espejo, Ciudad).

Entrada: gratis.

Orquesta: Filarmónica

de Mendoza.  

Las obras

El programa incluirá un arreglo orquestal para la obra Adiós Nonino, de Astor Piazzolla.

El repertorio tendrá gran presencia rusa con la suite Pájaro de fuego, de Igor Stravisnky, y el concierto para violín y orquesta op. 35 de Tchaikovsky.